Internacional

EL FISCAL VATICANO RECONOCE QUE EXISTIÓ “SILENCIO CÓMPLICE” EN ALGUNOS CASOS DE PEDERASTIA

En el encuentro participarán víctimas de sacerdotes católicos

El Promotor de Justicia (fiscal) del Vaticano, el arzobispo Charles Scicluna, afirmó ayer que los abusos sexuales contra menores cometidos por eclesiásticos “no sólo son un pecado, sino un delito” y que la Iglesia tiene “el deber” de colaborar con el estado para atajarlos.

Scicluna así lo manifestó a Radio Vaticano, donde explicó los objetivos del simposio contra la pederastia que se celebrará en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma del 6 al 9 de febrero próximos.

Según el fiscal del Vaticano, con ese simposio, que tiene como lema “Hacia la curación y la renovación”, la Iglesia Católica quiere dar una respuesta global a los abusos contra menores cometidos por clérigos en diferentes partes del mundo y “asegurar la mejor protección y tutela a los menores”.

“Lo primero que hay que hacer es comprender bien el problema, el triste fenómeno de esos abusos sexuales, para actuar con determinación”, señaló Scicluna, que subrayó que el simposio podrá en primer lugar a las víctimas.

Así, la primera intervención será de una víctima de esos abusos, destacó Scicluna, que insistió en la necesidad de la formación de los agentes pastorales para evitar esos casos.

El arzobispo maltés destacó la importancia de la colaboración de las diócesis con las autoridades civiles para luchar contra estos casos de pederastia.

“Se trata de un fenómeno muy triste, que no sólo es pecado, sino también delito y en cuanto delito está la justa jurisdicción del Estado y por ello está el deber de colaborar (la Iglesia) con esa jurisdicción penal estatal”, afirmó.

En el simposio participará el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal William Levada, que se referirá a la carta enviada el 16 de mayo de pasado años a todas las conferencias episcopales del planeta para preparar la línea guía con la que dar una respuesta adecuada a estos casos.

En el texto se afirmó que la atención a las víctimas, la cooperación con las autoridades civiles, los programas de prevención y la formación permanente de los seminaristas y del clero son los puntos prioritarios para luchar contra los abusos de menores por parte de clérigos.

El arzobispo Scicluna también habló hoy de este simposio al portal de internet “Vatican Insider”, del diario italiano La Stampa, al que dijo que durante muchos años en las iglesias locales donde se produjeron casos de pederastia se impuso “un clima de silencio cómplice”.

Ese clima de silencio dio paso a la denuncia de los casos, que según Scicluna nunca se sabrán con exactitud cuantos fueron, pero que han sido alarmantes.

En su lucha contra los casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos, Benedicto XVI aprobó en mayo de 2010 la puesta al día del documento “De Delicta Graviora’, de 2001, anexo al motu propio “Sacramentorum santictatis tutela”, sobre los delitos más graves contra la moral y los sacramentos.

Con esa actualización, el Vaticano dio una vuelta de tuerca en su lucha contra los curas pederastas, aprobando normas entre las que destaca la ampliación de 10 a 20 años del tiempo para denunciar los abusos e introdujo el delito de adquisición, posesión y difusión de pornografía infantil.

Víctimas de los abusos consideran las medidas del Vaticano “insuficientes” y tardías e insisten en que la Iglesia debe realizar un mayor esfuerzo para proteger a los menores de esas situaciones y castigar a los culpables.

En los últimos años han sido denunciados cientos de casos de abusos contra menores en EEUU, Irlanda, Alemania, Bélgica, Austria, Italia, Australia, Malta y Holanda, entre otros países.