Análisis

EL DÍA DE LA RAZA

Dejé de escribir algunos días por el repentino viaje de mi protectora oficial a la ciudad de Cochabamba en busca de una de sus deudoras que había huido al Chapare buscando el apoyo de los cocaleros.

Solo y con los pies fríos me vi impedido de escribir hasta que ayer recordé que además de conmemorarse universalmente el Descubrimiento de América por los españoles, se celebraba el Día Nacional de España, el Día de la Virgen del Pilar y por tanto el santo de mi querida esposa que se llama Pilar y de mi hija que también lleva ese nombre.

— Tesorito y Tesorera mía, hablas con tu esposo que te extraña mucho, sobre todo en este día de la Virgen del Pilar.

— ¡Cholito mío! Me emociona escuchar tu voz ahora que no estamos a finales de mes recordándome la remesa mensual que te envío para que puedas sobrevivir en medio de la crisis que agobia a los pobres de tu país.

— Gracias, tesorito mío. Recibí tu remesa puntualmente aunque ya me la gasté. Sin embargo, te cuento que la crisis boliviana ha mejorado repentinamente gracias a las próximas elecciones judiciales del domingo venidero.

— ¡Qué bien, cholito mío!, cuéntame lo que sucedió.

— Es que el Gobierno de Evo es tan inteligente, que ha ordenado un Bono de Lealtad de mil bolivianos para todos los empleados públicos y también ha ordenado la entrega de una computadora laptop a todos los maestros urbanos y rurales.

— ¿Y cómo te beneficiará el bono de mil bolivianos si tú no eres empleado público ni perteneces al MAS?

— Claro que me beneficiará, tesorito mío porque soy amigo de centenares de empleados públicos que siempre caen al bar Chuma, al naiclú “Malena” de El Alto, y a “La Casa del Tarateño”

— ¿Y qué pasará en esos locales tan prestigiosos…?

— Jugaré al cacho con ellos y tú ya sabes que nadie me gana en los dados y sus Bonos de Lealtad pasarán de sus bolsillos a los míos, y calculo poder ganar hasta el sábado unos 20 Bonos de Lealtad.

— ¿Cómo te beneficiarás con las computadoras laptop?

— Los 20 mil que ganaré en cacho me servirán para comprarles esas famosas computadoras a los maestros urbanos y rurales que son más pobres que las ratas, pagándole la mitad de su valor.

— ¡Pobre cholito mío! Las cosas que tienes que hacer para mantenerte bien en medio de la crisis boliviana.

— No te preocupes por mí. ¡Tesorito mío! Porque con tus remesas, la experiencia que tengo en crisis socialistas y los préstamos que me concede ocasionalmente nuestra comadre Machacha seguiré subsistiendo sin inclinar la cabeza ante el Ministro de Economía Luis Arce Catacora que reparte el dinero de Bolivia para tratar de ganar unas elecciones judiciales llenas de chanchullos.

— Hasta pronto, cholito mío.