Cochabamba

El desafío como discípulos y como Iglesia, es progresar para que nuestros pensamientos sean como los de Dios

Mons. Roberto Flock, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Cochabamba en su homilía del domingo se refirió al extraordinario e inspirador contexto en el testimonio de San Pablo en su carta a los Filipenses. “Enfrentando la muy real posibilidad del martirio, escribiendo desde la prisión, Pablo reflexiona, no sobre la maldad de sus enemigos, sino sobre la ganancia de estar con Cristo versus la de seguir evangelizando entre los creyentes”.

Dijo que de manera similar, podemos contemplar a Jesús en la Última Cena, totalmente consciente de la Cruz que le esperaba; reza por el bien y la fidelidad de sus queridos discípulos y luego se consagra a Dios en una acción de gracias y se entrega por nuestra salvación como pan de vida y vino de alegría.

El gran desafío para nosotros, hermanos, como discípulos y como Iglesia, es progresar para que nuestros pensamientos sean como los de Dios, para que nuestros caminos sean como los de Jesucristo. Es decir, siendo Dios bueno, seamos también buenos, aunque nos encontremos rodeados de malos. No es imposible, por difícil que parece, ya que como indica el Salmo: “El Señor está cerca de aquéllos que lo invocan, de aquéllos que lo invocan de verdad.”

Recordamos también, que el Señor es el Dueño de esta Viña donde todos, pronto o tarde, somos empleados para hacer el bien en anticipación del Reino de Dios.