Cochabamba

EL COORDINADOR DEL MOVIMIENTO FRANCISCANO SE IDENTIFICA CON LOS PROBLEMAS DE LOS MáS NECESITADOS

40 años de servicio lo hacen sentir como un boliviano
 
Harding nació el año 1944 en Estados Unidos, a sus 17 años comenzó su vida sacerdotal en la orden franciscana y desde 1972 radica en Bolivia, dedicándose a la evangelización en las zonas más empobrecidas de Bolivia.

Es conocido por la labor social realizada en el país pero muy pocos saben que como todo boliviano, es una persona que acostumbra degustar gastronomía variada, aunque sobre todos los platos bolivianos prefiere las sopas y la carne de conejo. “Cuando llegué extrañaba mucho la comida de mi país, sobre todo mi leche fría con leche con café”, relata sonriente, “en aquel entonces la comida no era tan accesible como ahora porque solamente el 20 por ciento del país contaba con carreteras”, añade.

Actualmente reside en la ciudad de Cochabamba, desde donde monitorea a su congregación y planifica actividades en favor de la población. Para este mes de agosto organizó la octava versión de las jornadas de la honestidad.

Con gran orgullo, Ignacio Harding se considera “más boliviano que cualquier otro”, ya que residió más de 40 años en distintas partes del país.

Este personaje trascendental en la formación de misiones franciscanas, asegura que desde que ingresó al Movimiento afirma  “quiero vivir donde hay más necesidad”. Para este fin, comenzó a estudiar español en la Universidad de Guadalajara y en 1972 arribó a Sorata en el departamento de La Paz.

Vivió siete años, ejerciendo el cargo de párroco del templo de Sorata, un lugar donde resultaba dificultoso acceder “viajábamos en mulas para recorrer 22 comunidades agrícolas conjuntamente con catequistas, llevando la palabra de Dios”, recuerda.

De Sorata fue hacia Caranavi y luego a Tucumani. En estas comunidades trabajaba con personas de origen quechua y aymara. Su próximo destino fue Santa María de los Ángeles también en el departamento de La Paz. Además recorrió “casi” todos los rincones de Bolivia con la finalidad de “implantar la iglesia dentro de los grupos locales hasta que no nos necesiten más”, añade Harding.

En la actualidad, la orden franciscana cuenta con 11 obispos, 3 vicariatos apostólicos en Aiquile, 60 casas, 6 colegios e iglesias en todos los departamentos.

Han formado misionesfranciscanas bolivianas que viajaron a Tailandia, Marruecos, Mozambique y China para socializar la palabra de Dios.

VIII versión de la Jornada de Honestidad
Bajo el concepto “ten una vivienda digna y denuncia a los corruptos”, el Movimiento Franciscano “Justicia y Paz” de Bolivia realiza la octava versión de la Jornada de la Honestidad que este año trata la temática de “Loteamientos y viviendas” que durará hasta fines del mes de agosto en la ciudad de Cochabamba.

La jornada iniciada el pasado 17 de agosto tiene como finalidad “promover la honestidad este año en el tema del abuso que cometen los loteadores que engañan a la gente pobre, vendiendo predios que no les pertenecen”.

La iniciativa surgió al interceptar a tanta gente pobre e ingenua, engañada por personas inescrupulosas que ofertan terrenos en 2 mil o 3 mil dólares sin ser dueños legítimos.

 “Nuestra intención también es concientizar a la gente loteadora de que lo que hacen es un abuso al estafar a los hermanos que pretenden adquirir una vivienda a bajo costo.

En estas jornadas realizadas en la oficina del Movimiento Franciscano, los participantes también  “pueden recibir asesoramiento legal para denunciar a la gente corrupta y aprovechadora”, añadió Ignacio Harding.

Puntualizó que antes de comprar cualquier tipo de terreno, cada persona debe necesariamente acudir al catastro para verificar la situación legal y recomendó que nadie debe fiarse de documentos aparentemente legalizados.