Santa Cruz

El Cardenal Terrazas no acusará a nadie

El cardenal Julio Terrazas hizo llegar a la Fiscalía de La Paz un memorial en el que “se apersona y manifiesta su voluntad fundada de no acusación” luego de que el 15 de abril del 2009 un explosivo estallara en la puerta de su casa, en el pasillo Seminario del barrio La Santa Cruz.

“Al tenor del artículo 128 del Código de Procedimiento Penal manifiesto fundadamente mi intención de no haber tenido nunca la voluntad de acusar a nadie”, dice en el escrito.

El vocero del Arzobispado, Erwin Bazán, explicó en Santa Cruz que esa determinación fue asumida después de ver que durante más de dos años y medio nunca tomaron en cuenta al jefe máximo de la Iglesia católica en hacerle conocer el desarrollo de las investigaciones.

Indicó que en su momento, tras ocurrir la explosión, pusieron en conocimiento el caso como algo de rigor, pero nunca presentaron una querella en particular contra ninguno de los 39 imputados.

Terrazas tenía 73 años y acababa de ser intervenido por segunda vez en una operación a corazón abierto cuando colocaron el explosivo que, según sus médicos, pudo provocarle la muerte. Afortunadamente el prelado había viajado a su residencia en Vallegrande.

Reacciones. Otto Richter, abogado defensor de uno de los 39 imputados, Gary Prado, aplaudió ayer en Cochabamba la determinación del cardenal Terrazas de no presentar acusación contra nadie, pues se trata de la única víctima tangible del caso porque el resto son “elucubraciones” de los que inventaron el caso con el cuento del terrorismo y separatismo para neutralizar a la dirigencia cruceña.

El juez Ricardo Maldonado, quinto de instrucción en lo penal, leyó el memorial del cardenal en el reinicio de la audiencia conclusiva.

“Han presentado excepción de incompetencia, incidentes de actividad procesal defectuosa, exclusiones probatorias, cesaciones a la detención preventiva, modificación a las medidas cautelares y todo ello se resuelve en audiencia final en una resolución oral y pública”, manifestó la autoridad judicial.

En La Paz, el fiscal del caso terrorismo II, Harry Suaznábar, aseguró que el proceso del caso terrorismo I continúa de oficio por parte del Ministerio Público, pese a que el cardenal Julio Terrazas haya desistido la demanda.

“Para nada, esos son delitos de orden público y es el Ministerio Público quien debe investigar la verdad histórica de los hechos”, señaló a la prensa.

En el primer caso son 39 los imputados y en el segundo 19 procesados, de los cuales 12 están con detención preventiva, siete con arresto domiciliario, además de 13 declarados como rebeldes.

Varias lecturas. El abogado Ciro Áñez Núñez, docente de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno y experto en la etapa intermedia del proceso penal, explicó que para quienes no son abogados, el desistimiento del cardenal Terrazas puede verse como la intención de alguien que no está de acuerdo cómo se están llevando a cabo las investigaciones y que quiere expresarlo así, pero legalmente el proceso puede continuar seguido por el Ministerio Público de oficio.

ARCHIVO

Hubo polémica por el explosivo que usaron

DOS ATENTADOS. Con explosivos antecedieron el asalto al hotel Las Américas. El primero fue el 28 de abril del 2009, cuando arrojaron un artefacto en la casa del entonces viceministro de Hidrocarburos, Saúl Avalos, y luego el 15 de abril en la casa del cardenal Julio Terrazas, en el pasaje Seminario.

DUDAS. Se dijo que el material fue el explosivo plástico C-4, pero los abogados defensores observaron que era del mismo tipo usado en Yacuiba en un atentado al canal Unitel el 7 de junio del 2009 en el que estaba involucrado Piter Nava, un militar de la casa de Gobierno encargado de la seguridad de Evo.

PUNTO DE VISTA

Nicolás Ribera

Vicepresidente del Comité Cívico

‘Si no hay víctima, no hay delito, es para archivar el caso’

Un principio jurídico dice que si no hay víctima, no hay delito, y que eso implica el archivo de obrados, pero yo creo primero que esto pasa por la imposibilidad técnica y material de construir un caso que se organizó desde las esferas del Gobierno nacional, por tanto, el objetivo no es llegar a la verdad histórica de los hechos, sino usar instrumentalmente este hecho para cuestionar o perseguir a los principales dirigentes regionales de Santa Cruz y que hay tantos vicios procesales que para que la justicia no sea vilipendiada más debe cerrarse el caso y liberar a los detenidos y aprender de la generosidad del cardenal Terrazas, que a pesar de ser la única víctima ha decidido dar la otra mejilla.

ANÁLISIS

Hay contradicciones en el atentado

EL ATENTADO. El sereno del pasaje Seminario, Agustín Cuéllar, dijo que tres hombres y una mujer llegaron en un auto Toyota Starlet y colocaron el explosivo a la 1.30 de la madrugada del 15 de abril e hicieron volar la puerta del cardenal Terrazas.

NO COINCIDE. El abogado Otto Richter hizo notar que esa versión contradice la oficial del Gobierno en el sentido que Rózsa fue a dejar el explosivo, siendo que ahí no había ninguna mujer y el auto en el que se desplazaban era un Hyundai.

NO SALIERON DEL HOTEL El gerente Hernán Rossel dijo que la noche del 15 de abril Rózsa y sus cuatro acompañantes no salieron del hotel. Un día después, luego del operativo policial misteriosamente las cintas de filmación desaparecieron.

Ref. Fotografia: Así quedó la casa del cardenal Terrazas luego del atentado. Por suerte no estaba ahí.