Cochabamba

El arzobispo de Cochabamba este jueves santo, animó a vivir según el mandamiento de Jesús de amar a los demás, dejarse amar por Dios y servir al otro.

Mujeres, niños, personas con discapacidad, adultos mayores, jóvenes, seminaristas y religiosas fueron llevados ante el altar de Cristo Crucificado de la Catedral durante la ceremonia del lavado de los pies de Jueves Santo, como una muestra de la diversidad de la sociedad cochabambina, afirmó ayer el arzobispo de Cochabamba, Óscar Aparicio.

Con una Catedral llena se recordó el sacrificio de Jesús. Los creyentes también visitaron siete y 15 templos para recordar el Viacrucis del Salvador, como manda la tradición católica.

El arzobispo animó a vivir según el mandamiento de Jesús de amar a los demás, dejarse amar por Dios y servir al otro.         

“Con el lavatorio de los pies Jesús mostró la caridad y la misericordia, porque siendo lo que es se bajó a servir a hacerse uno de nosotros hasta meterse en nuestras entrañas y conocernos a profundidad. Nosotros también debemos lavar los pies a los demás”, aseveró.    

Manifestó que en esta ocasión se quiso tener a una representación de la sociedad cochabambina. “Por qué no tener mujeres, seminaristas, una familia, personas de la tercera edad, todos ellos que representan a todos los que conforman Cochabamba”, señaló.       

Luego, se procedió a colocar el Santísimo Sacramento en un altar sencillo. El Arzobispo indicó que se busca que la atención de quienes visitan templos esté en Dios y no en la belleza de los altares.    

En la misa participó el gobernador de Cochabamba, Iván Canelas, quien señaló que lo hizo por un compromiso personal con Dios. Asimismo, invitó a la población a vivir la Semana Santa en reflexión . Explicó que esa debe ser una actitud de todos los días no sólo en estas fechas.      

Los feligreses católicos comenzaron a vivir desde ayer los actos centrales de la Semana Santa. Con la institución de la Eucaristía, el “día del sacerdocio”, el lavatorio de los pies y la visita las iglesias se dio inició a la Pasión y Muerte de Cristo.   

Durante la mañana se congregaron 150 sacerdotes que renovaron sus votos al servicio de la Iglesia cochabambina. A partir de las 18:00 se llevó a cabo la misa que conmemora la institución de la Eucaristía con la Última Cena y el lavatorio de los pies que hizo Jesús a sus discípulos.