Cochabamba

Domingo Mundial de las Misiones: DOMUND 2013

Queridos Hermanos,
Anteayer celebramos el primer “Expo-Iglesia” de Cochabamba, realizado en la Plaza Colón, que resultó ser una gran fiesta de Iglesia. Iniciamos y concluimos con la Adoración del Santísimo Sacramento, que acompañó el evento en el centro de la plaza todo el día. Había aproximadamente ochenta stands que representaban a las parroquias en sus respetivas vicarías, las obras de salud y educación, esfuerzos pastorales de formación tanto religiosa como humana, los apostolados de las muchas comunidades de Vida Consagrada y de los Movimientos Laicales. Sentimos la necesidad de dar a conocer todo lo que es y lo que hace nuestra Iglesia. Especialmente impresionante es la gran obra social que busca aliviar el sufrimiento de los más privados, y devolverles dignidad y esperanza. Pidamos que el Señor guíe todos nuestros esfuerzos y las haga prosperar en función de su Reino.

Hoy celebramos el Domingo Mundial de las Misiones, y destinamos la Colecta para apoyar a las Obras Misionales Pontificias. Hace ocho años se celebró en Aparecida, Brasil la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y del Caribe, y al concluir, fuimos invitado a “una misión evangelizadora que convoque todas las fuerzas vivas de este inmenso rebaño” que es pueblo de Dios en América Latina y El Caribe: “sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que se prodigan, muchas veces con inmensas dificultades, para la difusión de la verdad evangélica” (DA 550).

El objetivo de la Misión Continental, que en Bolivia hemos denominado la “Misión Permanente”, coincide con el Lema de Aparecida, formar: “Discípulos y Misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos, en Él, tengan vida”. Si en nuestra Iglesia de Cochabamba podemos observar un gran esfuerzo en el área de la Promoción Humana y la Pastoral Social, tenemos que admitir que en cuanto a la Misión Permanente, nuestras iniciativas son pocas, y falta realmente asumir esta Misión en muchas instancias de la Iglesia. Somos como Moisés, en nuestra primera lectura: “mientras Moisés tenía los brazos levantados, vencía Israel; pero cuando los dejaba caer, prevalecía Amalec.” De la misma manera, frente a los desafíos de esta Misión, necesitamos nuevos esfuerzos y nuevas fuerzas para perseverar y tener éxito. Esto supone oración, pero también conversión y compromiso.

Pensando en el propósito de la Misión Permanente, es interesante la pregunta que Jesús hace hoy en el Evangelio: “Cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?”Vivimos en un mundo cada vez más secularizado y materialista, que considera la fe irrelevante, la religión anacrónica y la Iglesia un estorbo. Frente a esta preocupación, el Papa Emérito Benedicto convocó el Año de la Fe y escribió la mayor parte de la Encíclica “Lumen Fidei”, ahora promulgada por el Papa Francisco. Allí dice que: “es urgente recuperar el carácter luminoso propio de la fe, pues cuando su llama se apaga, todas las otras luces acaban languideciendo. Y es que la característica propia de la luz de la fe es la capacidad de iluminar toda la existencia del hombre.”

Por esto hermanos, podemos preguntarnos, ¿cómo es la fe que tenemos? Nos gusta decir: “¡Creo, Señor, pero aumenta mi fe!”. Bueno: ¿Durante este año, has crecido en la fe? ¿Has madurado como discípulo y misionero de Jesucristo? ¿Tu fe ilumina y guía tu estilo de vida y las decisiones que va tomando? Tienes vida en Él. Y nuestro pueblo, ¿encuentra su vida en Jesús?  ¿Lograremos nosotros transmitir nuestra fe a las próximas generaciones?

Frente a estas preguntas, vale para nosotros los consejos que Pablo hizo a Timoteo en la nuestra Segunda Lectura: “Permanece fiel a la doctrina que aprendiste y de la que estás plenamente convencido: tú sabes de quiénes la has recibido. Recuerda que desde la niñez conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación, mediante la fe en Cristo Jesús.”
Seamos, pues, nosotros mismos: “Discípulos y Misioneros de Jesucristo, para que nuestro Pueblo, en Él, tenga vida”.

Mons. Robert Flock

OBISPO AUXILIAR DE LA ARQUIDIÓCESIS DE COCHABAMBA