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Domingo de Ramos en Villarrica

( Villarica / Chile) A las 11.00 horas comenzó la Eucaristía donde la comunidad rememoró la Pasión del Señor con las sagradas escrituras, en un ambiente de recogimiento y profunda oración.

“La Semana Santa tiene que ser un camino espiritual para cada uno de nosotros”, indicó Mons. Francisco Javier Stegmeier, quien pidió a los fieles acompañar a Jesús en cada uno de estos días. El obispo les instó a contemplar el sacrificio de Cristo y su amor infinito hacia la humanidad, muriendo por nuestros pecados para tener la esperanza de salvación, santidad y vida eterna.

“Jesucristo es aquel que ha sido enviado por el Padre para que muriendo en la cruz y resucitando fuera nuestra salvación. Por eso el único justo que muere por todos tiene un corazón de misericordia. En la Pasión del Señor nosotros también tenemos que reconocernos, contemplemos a Cristo con fe, con amor y con esperanza”, indicó el prelado.

En la homilía Mons. Francisco Javier también recordó junto a los fieles el pasaje de la negación de Pedro hacia Jesús, recordando la naturaleza débil del ser humano y la maravillosa oportunidad que nos da el perdón. “Cada uno como Pedro ha negado a Cristo tres veces, muchas veces. Pero, también como Pedro dejémonos mirar con los ojos misericordiosos de Jesús. En esa mirada Pedro vuelve a descubrir que es Jesús quien le habla y perdona, experimentando en su corazón la misericordia de Jesús”.

El obispo manifestó a los fieles la importancia del sacramento de la confesión que nos regala el perdón y que así como Pedro o el ladrón de la cruz que se arrepintió de sus pecados antes de morir junto a Jesús. “No seamos como Judas que rechaza al Señor, no seamos como los fariseos o los sumos sacerdotes duros de corazón; seamos como Pedro, o el buen ladrón: pecadores. Pero, que reconociendo nuestros pecados, esperamos en Jesucristo su salvación”.

A la comunidad Sagrado Corazón de Jesús también se suma la masiva participación de los feligreses de la Parroquia San Francisco de Asís de Villarrica, quienes en su Templo dieron inicio a la Semana Santa. De la misma manera que las otras 29 comunidades parroquiales del territorio diocesano.