Análisis

Discurso del Presidente de la CEB a la Asamblea de Obispos en Cochabamba

El 27 de marzo de 2014 Mons. Oscar Aparicio tuvo el discurso de inauguración de la XCVII Asamblea Episcopal, del cual hemos seleccionado algunos puntos más significativos. Inició con el saludo del Papa Francisco en su reciente Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium: “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús” (EG, 1).

“Que esta alegría sea contagiosa para todo el mundo. Agradecemos al Papa la próxima canonización de los Beatos Juan XXIII y Juan Pablo II que serán ejemplos de santidad en el ejercicio del ministerio pastoral”.

Con sinceridad se refirió al pasado carnaval: “Dejemos de lado nuestras caretas del carnaval que, siendo sinceros, son a veces la excusa para sobrepasar límites morales”. Aquí señaló “la promiscuidad, la violencia y un egoísmo inaudito, que se contradice con las enseñanzas del Evangelio. Desde luego también se contradice con la vida que vivió nuestra madre María, la Virgen, invocada como Mamita del Socavón”.

Mons. Oscar expresó la unión de los obispos “a todos los hermanos afectados por los accidentes, imprudencias y violencia del último carnaval y oramos por las víctimas mortales, que Dios los tenga en su gloria”.

Pasó luego a referirse a “las lluvias torrenciales y desborde de ríos que mantienen inundado la mitad de nuestro territorio. Miles de familias se han quedado sin techo, sin cosechas; algunos incluso han perdido seres queridos, otros perdieron sus posesiones. Muchas familias se sienten desprotegidas y abandonadas. Nuestra Iglesia se ha movilizado dando muestras de generosidad y solidaridad”.

A este respecto Mons. Oscar se refirió al mensaje del Papa para la cuaresma y al gesto de solidaridad que tuvo con los damnificados de Bolivia y que debe hacerse realidad en nuestras vidas. “Somos invitados a hacernos pobres, a la solidaridad siguiendo el ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo, “quien siendo rico, por nosotros se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”.

Por eso el Presidente de la CEB invita a todos para que “esta cuaresma sea tiempo para la limosna solidaria con los hermanos que sufren víctimas de los desastres naturales”. Especialmente señala que “las autoridades en todos los niveles del Estado están llamadas a ser especialmente sensibles al dolor de tantos compatriotas. Lo primero es aliviar la necesidad de los hermanos que se encuentran en situación de desastre y desatención y no hay ningún otro interés que pueda anteceder a este deber primero”.

También se refirió al presente año electoral: “Hacemos votos para que no sean los intereses partidarios, electorales e individualistas, los que marquen las decisiones de la contienda, sino el interés de todos los pobladores de nuestra patria”. Expresó su deseo de que “seamos capaces de convivir respetando los derechos de los diferentes, aunque sean de la oposición; que sea posible discutir propuestas para el bien de los bolivianos sin acudir a la trampa y a la descalificación mutua”. “Que tengamos un año electoral de respeto, propuestas de avance, justicia y democracia verdaderas”.

Frente a las voces de quienes quieren que los obispos permanezcan callados Mons. Oscar valientemente indicó: “La voz de los pastores de la Iglesia no debe callar cuando lo reclama el bien común o la defensa de los derechos básicos, también, como hemos hecho recientemente, para defender el derecho a la vida desde la concepción hasta su fin natural”.

Expresamente el obispo comentó el actual escándalo político que sacude a Bolivia: “No podemos callar ante los casos de corrupción y extorsión que nos dejan perplejos y que se van destapando de forma progresiva. Medios de comunicación, autoridades, organismos de justicia y la misma Iglesia debemos hacer todo para que brille la verdad, ya que como afirma el evangelista Juan: ‘La verdad les hará libres’ (Jn 8,32).”

También mencionó el V° Congreso Eucarístico que se celebrará el 2015 en Tarija: “Que la Eucaristía sea de verdad “fuente y culmen” (LG 11) de toda nuestra vida y nuestra actividad y alimente la renovación misionera”.

Mons, Oscar expresó su deseo de superar resistencias personales y estructurales para superar la pastoral de mantenimiento y pasar a una pastoral decididamente misionera. Terminó expresando su fe en Dios: “No podremos realizar este paso sin una profunda conversión pastoral y sin confianza en el Espíritu del Señor que movilizó a su Iglesia en Pentecostés y nos moviliza también a nosotros”.

Las reacciones laudatorias y condenatorias a ese valiente discurso profético no se han hecho esperar. La Ministra de Comunicación, Amanda Dávila, ha criticado duramente a los obispos, calificándoles de ser “un partido político de la oposición” al Gobierno de Evo Morales.