Jueves, 23 Noviembre 2017

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La danza de los penitentes es ofrecida a San Roque, el patrono de la salud. Los tarijeños recolectan firmas para su postulación patrimonial ante la Unesco.


En medio de controversia por el papel de la mujer entre los Chunchos Promesantes de San Roque, Tarija se prepara para postular su fiesta grande como Patrimonio Cultural e Intangible de la Humanidad ante la Unesco. Las autoridades afirman que conseguir la declaratoria posicionará a la capital chapaca como un destino turístico a nivel internacional.

"Preveemos que hasta septiembre podamos hacer llegar toda la documentación al Ministerio de Culturas, incluyendo el respaldo de la población por medio de sus firmas”, dijo el director de Gestión Cultural de la Gobernación, Nelvin Acosta.

"Regálenos una firma para que nuestra fiesta sea declarada patrimonio”, repiten funcionarios de la Gobernación en al menos cinco puntos de Tarija. Para esta tarea se han habilitado 21 libros notariados. Algunos de ellos serán destinados a brigadas móviles y otros serán enviados a La Paz, Santa Cruz, Chuquisaca, Potosí y hasta a la Argentina para recolectar las firmas de los residentes tarijeños.

El libro central está en puertas de la iglesia dedicada al patrono de los Chunchus promesantes, a aquel experto en sanar enfermedades incurables, al médico de los pobres, a San Roque. "Tenemos buena respuesta de los tarijeños y los visitantes. Son ellos mismos los que mantienen viva esta fiesta y los que hacen que cada año crezca”, manifestó una de las encargadas.

Una fiesta movida por la fe

"San Roque es el santo que como hombre dejó todo lo que tenía en el seno de una familia acomodada para servir y cuidar a los excluidos, a los más necesitados y a los enfermos que nadie quería tocar ni ver como lo eran los leprosos”, señala el alcalde de Tarija, Rodrigo Paz.

La historia del santo dice que fue en esa misión que se contagió de la peste y se encerró en una choza donde un perro le llevaba el alimento y lamía sus llagas hasta que sanó. Esa es la historia que motiva a centenares de Chunchos promesantes a bailar en su honor cada año. Todos en busca o agradecidos por un milagro de sanación.

"Él sana las enfermedades incurables. Cuando aún estaba en el colegio me he promesado por que mi padre estaba muy enfermo. Él ha sanado hace mucho, pero yo de agradecimiento sigo bailando hasta que ya un día no pueda hacerlo más”, señala uno de los penitentes en una de las tiendas que se encargan del lavado de su traje.

Prefiere el anonimato pues afirma que las promesas son íntimas. "No bailamos por ostentar o aparentar sino por fe pura. Cuando nos vestimos, ya nadie sabe quién está debajo del traje. Nadie sabe la dolencia, nadie más que Dios, porque con él hacemos la promesa”.

La tradición oral de Tarija dice que la devoción al patrono se originó en la época de la Colonia cuando una peste sacudió el pueblo y los habitantes de tierras bajas llegaban a la urbe para pedir ayuda. Desesperados foráneos y pobladores rogaron a San Roque que interceda ante Dios y la enfermedad cedió.

"Hace dos años que Tarija se ha convertido en el segundo destino turístico a nivel nacional para el Carnaval por ser diferente de los festejos del resto del país. En el caso de San Roque, nuestra fiesta grande, la humildad y el propósito de ayuda al prójimo del santo es el eje central. Algo que hace única a nuestra fiesta”, dijo Paz.

Una danza sólo para hombres

El pasado 16 de agosto una muchacha que se preparaba a participar como chuncho fue identificada por los promesantes y obligada a quitarse el atuendo, pues la danza debe ser hecha sólo por hombres. El hecho levantó una controversia.

"No es que seamos machistas, es por la tradición”, argumentaron los chunchos.

Según cuentan los organizadores y algunos investigadores, entre 1800 y 1900 en las afueras de Tarija funcionaba el Hospital de Lazareto, nosocomio para los enfermos de lepra. No eran sólo hombres sino mujeres quienes habían contraído la enfermedad al acompañar a sus esposos y sus hijos cuando éstos enfermaron.

Durante agosto y septiembre -época de estiaje y por tanto de escasez de alimentos- los hombres, que eran los que en mejor condición estaban, emprendían el camino a la ciudad.

Salían con el rostro tapado en busca de comida. A su paso hacían sonar unas pequeñas flechas de caña para que la gente que los oiga deje en la puerta de sus casas algún alimento.

Para los promesantes ésta es la razón por la que las mujeres no puedan ser parte de los chunchos. Sin embargo, el antropólogo tarijeño Luis Daniel Vacaflores Rivero afirma que la incursión de la mujer ya es un hecho en otros países que practican la misma tradición.

"Hay lugares en que los chunchos son hombres, pero también hay otros en que las mujeres lo son. En la fiesta de La Tirana las mujeres como chunchos están por encima del 50%”, dijo.

Así parafraseó este dicho latino, Mons. Roberto Bordi, Obispo Auxiliar del Beni, a tiempo de comentar las publicaciones que realiza, hace 9 años y las mismas que, hoy por hoy, suman 49 números. Se trata de una literatura básicamente de reflexión espiritual bajo el nombre general de PENSAMIENTOS. Su propósito es pastoral y pretende llegar al corazón, a la mente y a la conciencia de la gente de nuestro tiempo. Además estas mismas publicaciones se encuentran disponibles en un blog, a fin de ampliar su difusión.

Como sacerdote y como pastor siempre tuve la inquietud de comunicar el mensaje cristiano, durante muchos años lo hice como párroco y como operador social. Ahora he visto la necesidad e importancia de la palabra escrita. Se puede hacer apostolado de muchas maneras y la escritura es una de las modalidades más importantes. Los latinos decían “Verba volant, scripta permanent” (Las palabras vuelan, lo escrito permanece).

He tratado de escribir de manera sencilla para hacerme comprender. La finalidad es llegar al corazón, a la mente y a la conciencia de las personas con el mensaje cristiano. Empecé hace 8 a 9 años. Le pedí consejo a Mons. Manuel Eguiguren, le presenté mi primer folleto y él me animó a escribir. Ya son 48 publicaciones y acabo de enviar a imprenta el número 49. No es una colección ´programada, sino que voy eligiendo los temas de acuerdo a lo que veo que puede ser relevante para la vida de los cristianos.
Temas como Camino a Dios, Caminaré en presencia del Señor, Dios fundamento, Vivir con esperanza, Vivir con alegría… y sobre Jesús tengo varios libritos, el último es precisamente Cristo Camino, Verdad y Vida y Cristo, luz del mundo, tengo otros como Evangelio es Alegría, o Manual del Misionero y otros temas fundamentales… tengo un librito sobre la Virgen, otro sobre la Biblia, otro sobre la Oración,, y así..
Nuestra relación con Dios y nuestra vivencia se juega en estos factores del corazón, de la mente y la conciencia. Me baso en la Doctrina Social de la Iglesia, la Sagrada Escritura y las ciencias humanas. Bajo este esquema he ido elaborando estos libritos. No sé hasta cuando seguiré escribiendo. es una actividad libre, será hasta que Dios quiera.

Deseo lograr que los fieles vean que la vida cristiana no es algo casual, sino algo fundamental. Entender que lo que viene de Dios nos lleva a Dios, de ahí viene la palabra religión que quiere decir relación. Dios es surtidor de los bienes materiales y espirituales. El bien más grande que Dios nos da es la participación en su propia vida, eso colma todas nuestras expectativas y se cumple así la meta de nuestra existencia.

Una señora me sugirió ponerlos en internet (en un BLOG) para que los que lo desean puedan aprovechar estos escritos. Cualquiera puede verlos y aprovecharlos, no tengo pretensiones como derechos de autor, mi único propósito es hacer apostolado, trabajar por la gloria de Dios y el bien de las almas, como lo hizo Jesús.

Estos escritos se financian en parte con la venta y el resto con la ayuda de Adveniat y la Conferencia Episcopal Española. La venta no cubre los costos, pero son una base. La providencia provee y hasta ahora no ha faltado. Se imprimen unos 500 ejemplares, más o menos la mitad se regalan mayormente a sacerdotes y agentes pastorales en el Beni.

Antes de lograr ser buenos y santos sacerdotes debemos ser buenos cristianos


Le dijeron los seminaristas a los Obispos de Bolivia con quienes celebraron una Eucaristía este 1 de mayo, aniversario del Seminario San José. El encargado de presentar el saludo de agradecimiento fue el seminarista Mario Gutiérrez, Hermano Mayor de la comunidad.

Queridos Obispos de Bolivia, damos gracias A Dios que nos permite tener este encuentro con ustedes.
Estamos en este camino buscando ser buenos y santos sacerdotes, pero antes de ello queremos llegar a ser buenos cristianos, cristianos enamorados de Cristo para que Él sea el centro de nuestra vida, cristianos comprometidos con la realidad de nuestro pueblo, cristianos que conozcan las necesidades de la gente.
Estamos en este proceso de formación, buscando configurarnos con Cristo, Buen Pastor, para dar la vida por nuestras ovejas.
Este año que nos preparamos al V Congreso Americano Misionero queremos contagiarnos de este espíritu misionero.
Que la Virgen María y nuestro patrono San José nos ayuden a vivir en caridad.

“Si trabajamos para percibir la presencia del resucitado en medio de nosotros; también hay que estar atentos y ser conscientes de las ausencias de Jesús”, ha afirmado Mons. Ricardo Centellas, Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, a tiempo de denunciar la falta de respeto a la vida de los inocentes, la espiral de violencia, la tendencia a poner a las personas al servicio de la ideología, la economía o el poder, y la intolerancia social como expresiones de nuestra realidad donde no está presente Jesús Resucitado. Su mensaje fue parte de la Eucaristía que los Obispos celebraron este domingo como parte de su CIII Asamblea Plenaria.

“Si trabajamos para percibir la presencia del resucitado en medio de nosotros; también hay que estar atentos y ser conscientes de las ausencias de Jesús:
Está ausente en tantos signos de muerte que dañan la dignidad humana, no hay un mínimo de respeto a la persona como tal, menos al indefenso e inocente. Una espiral de violencia intrafamiliar, de indiferencia, de falta de diálogo en la familia, que debilita la identidad de la familia. Una intolerancia social que expresa mediocridad e irracionalidad humana, alterando la convivencia pacífica y responsable.
La tendencia a poner al hombre al servicio de la ideología, la economía y el poder, encierra a la persona en sus ambiciones personales y grupales y le ciega e incapacita para ver las necesidades de los otros. Todo está centrado en servirse de los demás y de las ocasiones que le brinda la función pública y privada, para entrar en una hegemonía totalitaria, en la que no sirve de nada o es imposible cuestionar, criticar, disentir. Esta es una cultura de muerte, que silenciosamente anula los derechos humanos, especialmente de los más pobres.
Reconocer a Jesús resucitado que nos comunica vida es no quedarse adormecido por estas corrientes tan frecuentes en la vida social. Es hora de despertar para detener la hegemonía y apostar por una sociedad plural, justa y solidaria, donde haya espacio para el encuentro respetuoso, libre y soberano.
Cristo Resucitado que camina con nosotros nos ayude a descubrirle vivo cuando parte el pan con nosotros en cada Eucaristía”.

¿De la gran inclusión a la gran expulsión?


Por Rubén Rumbaut*

Aunque los titulares de prensa parezcan indicar otra cosa, en un mundo de más de 7.000 millones de habitantes, sólo el 3% son migrantes internacionales, personas que viven fuera del país en el que nacieron. Aun así, cada vez son más los que emigran, sobre todo desde el sur del planeta hacia el norte, y, en ese proceso, el mundo sufre una transformación inevitable.

Vivimos en una época en la que la proporción de personas ricas (y mayores) cada vez es menor, y cada vez mayor la de personas pobres (y jóvenes); las presiones migratorias aumentan sin cesar como consecuencia de las desigualdades mundiales y de conflictos irresolubles; y los países más desarrollados se encuentran en una crucial encrucijada demográfica y laboral.

La inmigración es una fuerza transformadora, que produce cambios sociales profundos e imprevistos tanto en las sociedades de origen como en las de acogida, en las relaciones entre los distintos grupos dentro de las sociedades de acogida y entre los propios inmigrantes y sus descendientes.

La inmigración va acompañada, no sólo de procesos de aculturación por parte de los inmigrantes, sino también de medidas políticas de los Estados para controlar las oleadas. También conlleva distintos tipos de reacciones de los residentes establecidos y de sus políticos, que pueden considerar que los recién llegados son amenazas culturales o económicas.

El miedo al extranjero —la xenofobia de la llamada sociedad del menosprecio— crece en mayor o menor medida con todas las formas de migraciones internacionales y se ve agudizado por la crisis económica global, los atentados terroristas, la guerra y la afluencia de refugiados.

Gran parte de la historia estadounidense puede verse como un proceso dialéctico de los procesos de inclusión y exclusión y, en casos extremos, de expulsiones y deportaciones forzosas

Una característica fundamental de la historia de Estados Unidos ha sido la extraordinaria capacidad de la llamada nación de inmigrantes para absorber, como una esponja gigante, a decenas de millones de personas de todas las clases, todas las culturas y todos los países.

Sin embargo, esa virtud admirable ha coexistido siempre con una cara más sórdida del proceso de construcción y concepción nacional. De hecho, gran parte de la historia estadounidense puede verse como un proceso dialéctico de los procesos de inclusión y exclusión y, en casos extremos, de expulsiones y deportaciones forzosas.

La magnitud de estos procesos de inclusión podría contarse a través de la historia de dos ciudades. La primera, Nueva York, ciudad de inmigrantes por antonomasia.

Desde 1820 (cuando se empezó a guardar registro de las llegadas) hasta 1892 (el año en que empezó a funcionar el puesto de la sila de Ellis, en la entrada al puerto de Nueva York, junto a la Estatua de la Libertad colocada en 1886), los inmigrantes llegaban en barco a los muelles en la punta de Manhattan y después pasaban por el cercano Castle Garden (el primer centro de recepción de inmigrantes en EE.UU.). Más de 100 millones de estadounidenses son descendientes de aquellos (en su inmensa mayoría, europeos) que llegaron esa primera ola de inmigración.

Más tarde, desde 1892 hasta su cierre en 1954, la isla de Ellis fue el puerto de entrada de más de 12 millones de personas y el centro de inspección de inmigrantes con más tráfico de Estados Unidos, sobre todo entre 1905 y 1914. A partir de 1924, ese islote sirvió principalmente como centro de detención y deportación.

Otros 100 millones de estadounidenses descienden de personas que llegaron entonces a la isla de Ellis y se repartieron por todos los rincones del país. Es decir, más de la mitad de la población estadounidense actual (320 millones de habitantes) tiene antepasados que entraron por la ciudad de Nueva York entre la década de 1820 y la de 1920.

En la costa oeste, las cosas se desarrollaron de manera muy distinta, especialmente en Los Ángeles, que hoy en día es la principal metrópoli inmigrante del mundo. Resulta difícil exagerar la transformación demográfica que ha experimentado California en el último medio siglo.

En 1960, Los Ángeles aún era la más blanca y la más protestante de las grandes ciudades del país. A finales de los años ochenta, un tercio de todos los inmigrantes que entraban en Estados Unidos se establecía en California; hoy, de los 10 millones de personas residentes en el condado de Los Ángeles (el más grande del país), el 72% pertenece a minorías étnicas (es decir, 7,2 millones de personas, una cifra muy superior a la de la mayoría de los estados de EE UU).

El sur de California alberga la mayor concentración de mexicanos, salvadoreños, guatemaltecos, filipinos, coreanos, japoneses, taiwaneses, vietnamitas, camboyanos e iraníes, fuera de sus respectivos países de origen, y tiene también contingentes notables de armenios, chinos continentales, hondureños, indios, laosianos, rusos, judíos israelíes y árabes procedentes de varios países, entre otros. La mayoría de los grandes grupos de inmigrantes llegados a Estados Unidos desde los años sesenta se ha establecido sobre todo en el área metropolitana de Los Ángeles.

En la actualidad, los inmigrantes representan más del 25% de los 38 millones de personas residentes en California, y más de la cuarta parte de todos los inmigrantes del país vive en dicho estado. Esto se debe a varios factores: la ley de inmigración de 1965 (que revocó una ley racista de 1924 que imponía cuotas por país de origen), el reasentamiento de cientos de miles de refugiados de Cuba durante la Guerra Fría y de Vietnam, Laos y Camboya al terminar la guerra de Indochina en 1975, y la amnistía concedida por la ley de reforma y control de la inmigración a los inmigrantes indocumentados de 1986.

El censo de población de 1970 tenía la menor proporción de personas nacidas en el extranjero de toda la historia de Estados Unidos: 4,7%. Hoy, esa proporción es del 13% a nivel nacional, cerca del récord histórico del 14,8% en los últimos años del siglo XIX y primeros del XX.

La diversidad étnica y nacional de los inmigrantes contemporáneos en Estados Unidos palidece si se compara con la diversidad de su extracción social. En la actualidad los grupos con mayor y menor nivel educativo están notablemente formados por inmigrantes. Esto es un reflejo de los tipos de inmigración, diametralmente opuestos, sedimentados en distintos contextos históricos —e insertos en un mercado laboral tipo “reloj de arena”, cada vez más dividido entre sector tecnológico con alta remuneración frente a sector manual con baja remuneración, que atrae tanto a inmigrantes profesionales como a trabajadores sin papeles—.

Estos últimos se han convertido, especialmente en las las últimas décadas, en el elemento más controvertido de la política de inmigración. De los 43 millones aproximados de inmigrantes que viven hoy en Estados Unidos, un poco más de la cuarta parte —se calcula que unos 11 millones— son indocumentados.

Varios millones llegaron de niños; algunos de ellos, los llamados “dreamers” (soñadores), se han beneficiado de las acciones ejecutivas del presidente Obama, que pretenden proporcionarles estatus legal provisional, acceso al mercado laboral y permitirles obtener el permiso de conducir para protegerles del riesgo de expulsión y tratar de integrarlos en la sociedad.

Ahora ante la impensable llegada al poder de un demagogo estamos a punto de iniciar un periodo lleno de incertidumbres que quizá acabe siendo uno de los más trágicos y vergonzosos en la historia de la "nación de inmigrantes”.

Trump comenzó su campaña presidencial acusando falsamente a los inmigrantes mexicanos de ser delincuentes y violadores y proponiendo la construcción de un muro en la frontera, proponiendo el fin de la ciudadanía por nacimiento (una seña de identidad del derecho constitucional estadounidense desde el final de la Guerra de Secesión), anunciando el establecimiento de un registro de musulmanes, la reducción de la acogida a refugiados (o la negativa de asilo a nacionalidades enteras), la retirada de la financiación federal a las ciudades santuario [que protegen a los inmigrantes indocumentados] y un enorme incremento de la detención y la deportación de inmigrantes —que ya están en un nivel sin precedentes—.

El momento actual remite a los Know Nothing de mediados del XIX y su violento anticatolicismo; a los movimientos nativistas posteriores contra los inmigrantes del sur y el este de Europa, que culminaron en la racista y restrictiva ley de cuotas por país de procedencia de 1924; a la histeria antialemana de la Primera Guerra Mundial.

También trae a la memoria muchos otros movimientos de exclusión: como el desplazamiento forzoso de poblaciones indígenas, la ley de expulsión de chinos de 1882 (un año antes de que Emma Lazarus escribiese su poema grabado en la Estatua de La Libertad), el acotamiento de una zona prohibida a los asiáticos de 1917, el internamiento de estadounidenses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial, y la repatriación (expulsión forzosa) durante los años treinta del siglo XX de un millón de estadounidenses de origen mexicano (más de la mitad eran ciudadanos estadounidenses), es decir, el destierro de cerca de un tercio del número total de mexicanos estadounidenses que había en aquella época.

La “nación de la deportación” de la actualidad se ha forjado mediante la militarización de la frontera; la aprobación en 1996 de unas leyes federales draconianas que ampliaron enormemente las categorías de delitos que forzaban la expulsión; la creación de una temible y bien dotada maquinaria para la detención y deportación de inmigrantes; el bloqueo ante cualquier reforma sustantiva de la legislación federal, incluida la Ley DREAM de la administración Obama; y la proliferación de leyes y normativas estatales y locales que pretenden controlar la inmigración a pequeña escala pese a los dictados constitucionales en sentido opuesto.

Resulta irónico que Barack Obama, que llegó a la presidencia tras haber prometido reformar las leyes de inmigración, abandonará el cargo después del periodo en que se han producido el mayor número de deportaciones de la historia de EE UU. La historia puede que no se repita, pero resuenan ecos.

* Rubén G. Rumbaut, experto en la inmigración estadunidense, es profesor distinguido de sociología en la Universidad de California.

“Tiempo de la Alegría” Visita a un enfermo o anciano

Comenzó el tercer domingo de adviento el tiempo de la Alegría y que nos aconseja visitar a un enfermo o anciano para poder reanimarlo y contagiarlo de ese ánimo y gozo por la vida, en ese sentido P. Giuseppe Gallo Vicario de la Pastoral Social Caritas del Arzobispado de Cochabamba, emitió un mensaje de reflexión.

“Estamos en el tercer domingo de adviento, un domingo de inmensa alegría que no tiene límites, el único límite es Dios, ¿y por qué tanta alegría y tanta felicidad?, porque de verdad nuestro corazón es el que está viviendo una nostalgia de Dios, un deseo de él, y ¿cuándo será que podre llenar mi corazón de alegría?, en este tiempo que se está acercando”, decía.

P. Gallo continuaba: “de manera que es una espera llena de alegría, llena de gozo, llena de amor y este es el deseo que queremos hacer desde la Iglesia Católica de Cochabamba, un deseo que queremos que sea de verdad una explosión de alegría y naturalmente la alegría debe difundirse con la solidaridad y el amor de manera que Feliz Adviento para todos”, concluyó.

 

“San Juan Evangelista”

El día de ayer en los ambientes del Arzobispado se llevó a cabo la ceremonia de graduación de la Escuela de Formación para Catequistas (ES.FO.CAT.), donde 25 graduados de diferentes parroquias, recibieron el diploma y certificados de las manos de P. Carlos Curiel Vicario General del Arzobispado, P. Wilson Vidaurre Director de la ES.FO.CAT. y la Hermana Rosario Lourdes Gutiérrez Canciller del Arzobispado.

La ceremonia comenzó el ingreso de los graduados y las palabras del Director P. Vidaurre que dijo: “satisfecho y llenos de gozo por haber acompañado a nuestros catequistas, porque ha sido un tiempo que compartimos con ellos sus vidas, sus experiencias, pero también su ministerio catequético y emocionado porque sé que son personas llamadas por Dios al ministerio catequético y llevar la buena noticia la palabra de Dios a nuestro pueblo y lo expresarán con entusiasmo, alegría y creatividad”.

Por otro lado también se hizo la invitación para el año que viene a formar parte de la ES.FO.CAT. San Juan Evangelista: “este es un espacio de formación teológico, bíblico, catequético y pastoral y está abierto a todas las personas de buena voluntad que quiera ejercer este ministerio desde la palabra de Dios, dirigido a los jóvenes, padres de familia que sientan este llamado y déjense orientar por la voz de Dios orientado a este servicio, es una tarea que la llevamos agarrados de la mano de él y con la Iglesia conjuntamente”, concluyó.

Seguidamente P. Curiel manifestó su alegría por los catequistas emitiendo un mensaje, donde reflexionaba: “nos emociona el hecho de que personas respondan al llamado del señor y a ser esos discípulos y misioneros que tanto necesita nuestra tierra, porque el ser Catequista es un llamado del Señor desde el aprendizaje que hacemos, somos discípulos antes que misioneros, por lo tanto es una misión que de verdad le pedimos el Señor que la siga suscitando en medio de nuestro pueblo, porque nos hace falta muchos catequistas comprometidos con Jesús y sobre todo con el pueblo de Dios”, concluyó.

Para concluir la promoción brindó sus palabras de agradecimiento y se hizo la entrega del mosaico y la tesina a P. Curiel, concluyendo así con el brindis de honor ante todos los invitados y sobre todo a los graduados en este año.

Primer Encuentro Departamental de Jueces

El día de hoy en ambientes de la Casa Campestre se llevó a cabo el Primer Encuentro Departamental de Jueces, bajo la siguiente temática: “Por el Derecho a vivir en Familia de Niños, Niñas y Adolescentes” y “Justicia penal Juvenil”, organizado por el Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, con el apoyo de la Pastoral Social Caritas y UNICEF.

Los representantes de dichas instituciones quisieron juntar fuerzas para tratar este tema que está muy latente en la actualidad, P. Pepe Galo Delegado Episcopal del Arzobispado de Cochabamba, el Dr. Jimy Rudy Siles Melgar Presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba y la Lic. Paola Vargas Oficial de Protección de la Niñez y Adolescencia de UNICEF.

P. Galo expresó: “es importante saber que el retorno a las familias de estos niños y jóvenes debe pasara a través de la justicia, normas, leyes y este taller es para encontrar caminos a la solución más rápida de estos problemas, lo que queremos es que como rápidamente estos niños entran a los hogares, también rápidamente puedan volver a sus familias y les decimos a todos los Jueces y Juezas que puedan facilitar el camino de la situación de cada niño, niña y adolescentes, para que puedan volver a sus familias, que es el derecho que todos tenemos”.

Con el objetivo de contribuir al Derecho a vivir en familia de Niños, Niñas y Adolescentes del departamento de Cochabamba, a partir de la información y presentación de experiencias internacionales y con el propósito de mejorar el desempeño de operadores de justicia en materia de familia, niñez, adolescentes y adolescencia con responsabilidad penal, se dio inicio al programa preparado para el primer día.

Entre los participantes asistieron más de 40 Jueces y Juezas en materia pública de Niñez, Adolescencia, también en materia publica en Familia y Mixtos de provincias.