Jueves, 23 Noviembre 2017

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Del 07 al 09 de mayo se viene realizando el primer encuentro nacional de Parroquias Misioneras de todo el país en Vinto - Cochabamba, pese a los bloqueos que asedian en las principales carreteras de Bolivia los 60 participantes de 23 parroquias y 11 jurisdicciones eclesiásticas  se dieron modo para responder con el compromiso misionero de compartir experiencias misioneras de sus comunidades.

Uno de los objetivos del primer encuentro nacional de parroquias misioneras es compartir experiencias significativas en cuanto a la formación, ministerios, corresponsabilidad eclesial, con miras a la conversión de estructuras pastorales y la promoción de parroquias misioneras de la Iglesia que peregrina en Bolivia.

El encuentro de parroquias viene siguiendo el programa de acuerdo a lo planificado, por las mañanas con las oración del laudes, la iluminación y trabajo en grupos. El primer tema se refirió a los antecedentes del encuentro de Parroquias Misioneras luego se escuchó el plan nacional de parroquias misioneras y los paneles del encuentro son: los itinerarios de formación, los ministerios, misión y corresponsabilidad.

P. José Fuentes secretario general adjunto de la Conferencia Episcopal Boliviana comenta que todos los participantes han llegado a Vinto pasando diferentes dificultades lo que hace doblemente valioso este espacio de encuentro e intercambio de experiencias significativas.

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Presentamos las declaraciones del Presidente Evo Morales realizadas el 25 de abril del presente año sobre el robo a los templos y su referencia directa los Obispos de Bolivia.

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La Jornada de la IAM se celebrara el 14 de abril en todas las parroquias de Bolivia, donde los niños bajo el Lema "Con Fe de discipulos anucniamos a Jesús" compartirarn la Fe en todas las celebraciones con la participacion de la Santa Misa los domingos.

Los temas que acompañaran la jornada de la IAM son: La fe regalo de Dios a los discípulos misioneros, la oración alimenta la fe de los discípulos misioneros, las obras testimonio en la fe de los discípulos misioneros y en comunidad vivimos la fe de discípulos misioneros.

Un poco de historia

El próximo 27 de enero, la Iglesia española celebra el Día de la Infancia Misionera, jornada en la que desde Obras Misionales Pontificias se quiere
subrayar la dimensión misionera de los niños.

Este año se cumple el 170 aniversario de su fundación cuando, en 1843, el obispo francés Charles-Auguste Forbin Janson, instituyó Infancia Misionera
conmovido por las noticias que llegaban de los misioneros en Asia, y quiso implicar a los niños en una vía de solidaridad para ayudar a otros niños que
tenían necesidades por todo el mundo. Constituyó una obra pionera en la atención a la infancia.  Pasaron 80 años hasta que la Sociedad de Naciones aprobara la primera Declaración de los Derechos del Niño, conocida como la Declaración de Ginebra. Hubo que esperar cien años desde la creación de esta obra para que naciese el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). 

 

Para no perderse

¿Qué es Infancia Misionera?

Una institución de la Iglesia universal para promover la ayuda recíproca entre los niños del mundo. Miles de niños de los cinco continentes participan en esta Obra Pontificia, cuyo lema es "Los niños ayudan a los niños".

¿Cómo nació Infancia Misionera?

Nació en el año 1843, por iniciativa del obispo francés Forbin-Janson, que invitó  a los niños de su diócesis a colaborar con los niños de China. La Reina Isabel II la inició en España en 1852. Su hija mayor, la Infanta Isabel, fue la primera niña española de Infancia Misionera.

¿Cómo se puede colaborar?

Los primeros colaboradores de Infancia Misionera son los niños, que rezan por  los otros niños de los territorios de misión y les entregan generosamente sus donativos. A través de ellos lo hacen también sus padres y familiares, sus educadores y tutores, y quienes se sienten solidarios con los más pequeños.

¿Cuándo se celebra la Jornada de I.A.M.?

En Bolivia la Jornada de Infancia y Adolescencia Misionera se celebra el tercer domingo de Pascua y a nivel Mundial se celebra el 6 de enero fiesta de la Epifania.

 

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El XVII Encuentro Latinoamericano de Responsables Nacionales de Pastoral Juvenil, se realiza en Paraguay desde el sábado 21 al 27 de Octubre, en la Casa de la Familia Salesiana (Cafasa) de Ypacaraí. El evento contará con la participación de 120 representantes de 21 países, entre ellos obispos y autoridades del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). El objetivo de la reunión es delinear acciones específicas, a base de experiencias acumuladas de encuentros anteriores, para encaminar la labor de la Pastoral Juvenil de cada país, en el marco del plan de “Civilización del Amor”, propuesto por el papa Benedicto XVI, a través del cual se desarrollan tareas, cultivando la esperanza y los valores en los jóvenes.

Con la Misa de Inauguración en Tuparena a las 18:00 hrs. presidida por el Cardenal Mc Carrick y los Obispos Responsables de Juventud de Latinoamerica, entre ellos el Obispo responsable de Bolivia Mons. Monseñor Estanislao Dowlaszewicz.

Pedimos a todos los grupos juveniles de pastoral juvenil acompañar este encuentro Latinoamericano con la Oración siguiente:

Oración

"DISCIPULOS MENSAJEROS DE LA VIDA"

Dios Padre bueno y amoroso,

que por medio de tu Palabra hecha carne,

Jesucristo nuestro hermano y amigo, nos has enamorado

y dado a conocer tu voluntad.

Fortalécenos con tu Santo Espíritu,

para que viviendo nuestra vocación de discípulos misioneros,

anunciemos con nuestra juventud la Vida plena y la comunión misionera.

Que Nuestra Señora de Guadalupe,

Madre del Dios por quien se vive

y Madre de los y las jóvenes, interceda

por las necesidades

de la juventud latinoamericana y nos haga constructores de la Civilización del amor.

Amén.

Por Franz López

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La pastoral Juvenil Nacional realizó su encuentro de coordinadores y asesores el día martes 25 de septiembre en Cochabamba, donde estuvieron algunas jurisdicciones presentes. Los temas que trataron en la reunión de la Pastoral Juvenil a nivel Nacional fueron: la Jornada Mundial de la Juventud de Rio 2013, el plan Nacional formativo bíblico para la pastoral juvenil, y la Jornada Nacional de la Juventud que se llevara a cabo en Cochabamba el 11 de noviembre. 

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(La Paz)El Secretario General de la Conferencia Episcopal de Bolivia y Obispo Castrense de Bolivia, Mons. Oscar Aparicio hizo un llamado al diálogo responsable, debido la situación crítica que vive la Policía nacional que se ha sublevado pidiendo mejores condiciones de vida.

ESTE EL COMUNICADO DEL SECRETARIO GENERAL DEL EPISCOPADO BOLIVIANO.

A nombre de la Iglesia y en mi calidad de Obispo Castrense de Bolivia hago un llamado apremiante a las autoridades nacionales y a los policías movilizados a extremar esfuerzos para instalar, a la brevedad posible, un diálogo abierto y responsable. Esto permitirá evitar situaciones de violencia con consecuencias lamentables. Asimismo exhortamos a las partes involucradas a no incurrir en medidas o acciones que tiendan a agravar el problema.

Obispo Castrense durante la conferencia de PrensaNo es responsable permitir que las demandas de los diferentes sectores de la sociedad deriven en conflictos y, mucho en menos, en enfrentamientos violentos entre hermanos.  Igualmente ninguna demanda, por legítima que esta sea, debe dejar a la población en estado de indefensión.

Hago votos para que el próximo 186 aniversario de la Policía Nacional encuentre unida y serena a esta institución, llamada a desempeñar un rol importante en la construcción del estado plurinacional.

Ruego a los medios de comunicación su especial contribución en el restablecimiento del diálogo y la paz. Pido las oraciones de toda la población para que Dios, Padre de todos, ilumine la mente y el corazón de nuestras autoridades y de las personas movilizadas.


Mons. Oscar Aparicio
Obispo Castrense de Bolivia
Secretario General de la
Conferencia Episcopal Boliviana


La Paz, 22 de junio de 2012

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(CIUDAD DEL VATICANO) El papa Benedicto XVI, acompañado de dos niños italianos del movimiento Acción Católica Romana, liberó el día de ayer domingo desde la ventana de su apartamento en el Palacio Apostólico, en la que es una cita tradicional, a dos palomas como símbolo para pedir la paz en Roma y en el mundo.

Se trata de una cita habitual llamada "Caravana de la Paz" que termina en la Plaza San Pedro y tiene la finalidad de concienciar a la sociedad sobre la necesidad de la paz.

Los jóvenes de Acción Católica anunciaron que con el dinero que han recogido financiarán la construcción de un centro de detención alternativo a la cárcel cerca de La Paz para que aloje a las menores bolivianas.

"Esperamos que con nuestra ayuda las chicas bolivianas puedan ser animadas a reconquistar la dignidad y la confianza en los demás", dijo Naomi.

"Gracias Naomi, lo has hecho muy bien", dijo el Papa a la niña que leyó el mensaje desde la ventana de su apartamento, y "ahora liberemos las palomas que han traído estos niños como símbolo de paz para la ciudad de Roma y todo el mundo", agregó.

"Quieren quedarse en la casa del papa", bromeó Benedicto XVI ya que las palomas se negaban a emprender el vuelo y una de ellas volvió incluso a entrar en el estudio del pontífice.

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La experiencia de Pietro Gamba, una vida dedicada a los más pobres, inspirada por una fe profunda

LUCA ROLANDI
(La Paz) El médico de Stezzano vive y trabaja desde hace más de 25 años para aliviar el sufrimiento de treinta mil personas o cien pequeñas comunidades desparramadas sobre una landa intransitable de mil kilómetros cuadrados, que se extiende desde la provincia septentrional de Cochabamba hasta la meridional de Potosí. «Pietro Gamba», escribía Ettore Mo en una carta suya desde Bolivia, «vive donde las minas de plata, plomo, cobre y zinc apestan el aire. Escenario sublime: la cordillera de los Andes a tres, cuatro, cinco mil metros, apenas debajo del Paraíso.»

La aventura de Pietro comienza hace 36 años. Después de dialogar largamente con don Beppe Vavassori, del patronato vincenziano de supueblo, se decide: en 1975, el joven de Bérgamo deja el trabajo de mecánico en Italia y elige dedicar su vida al servicio de los hermanos más desafortunados, buscando acercarse lo más posible a la realidad de los campesinos bolivianos. La objeción de conciencia al servicio militar es el viraje que lo lleva a América Latina para una experiencia de voluntariado internacional. En Challviri, en el departamento de Cochabamba, a 3800 metros de altura en el Chapare, por un período de dos años vive con los campesinos, en sus casas, compartiendo los problemas de la vida cotidiana. El padre de Pietro, que en un principio había tenido dudas sobre la elección, se convierte en su primer defensor.

A causa de una epidemia de sarampión, que ni siquiera los curanderos pueden resolver y que lleva a la muerte
de varios niños de la zona, los campesinos recurren a él como último
recurso. Frente al dramatismo de la situación y la propia incapacidad de enfrentar la epidemia, Pietro decide regresar a Italia con la firme intención de ser médico y un día regresar a Bolivia.

En 1978, a la edad de 26 años, se inscribe en la Universidad de Padua y se gradúa en Medicina en 1984, con
la máxima calificación. El apuro por comenzar la
experiencia como médico en Bolivia y la falta de práctica lo llevan a Suiza para realizar un período de residencia, donde algunas personas sensibles lo seguirán en su obra fundando un grupo de apoyo que lleva su nombre: «Asociación Humanitaria Dr. Pietro Gamba».


El mismo año, regresa a Italia para buscar apoyo para su proyecto, y la primera ayuda llega de Stezzano, su pueblo natal. Con aquel viaje en 1986 comienzan las obras de construcción del hospital, que en poco tiempo termina de construirse. Se trata de una estructura que ofrece primeros auxilios a la población de la
zona, aproximadamente 12 000 personas distribuidas en 79 comunidades situadas en un área de
1000 kilómetros cuadrados. Contemporáneamente a la construcción de este centro de primeros auxilios, inaugurado en 1987, surgen otros proyectos indispensables, como llevar la electricidad a la ciudad de Anzaldo, donde opera Gamba, y al hospital, donde cada año son atendidos 4000 pacientes y se realizan 200 intervenciones quirúrgicas, sobre todo de las enfermedades que afectan particularmente a esas poblaciones.

Pietro Gamba se convierte en amigo y hermano de los campesinos, se casa en Anzaldo, y su familia lo sigue en la acción médica y de ayuda a las poblaciones. Regresa a Italia para reunir apoyo, fondos, ayudas y, sobre todo, para contar con amabilidad y humildad su experiencia. En un bellísimo libro de Riccardo Scotti y Giovanni Diffidenti de la editorial Ananke (Il Medico dei Campesinos [El médico de los campesinos]), el relato de Pietro Gamba se hace historia y testimonio.

De él se han ocupado muchos enviados de grandes publicaciones nacionales, periódicos de inspiración cristiana, suplementos locales. La suya es una historia particular. Vatican Insider se reunió con él recientemente, recogiendo sensaciones y pensamientos de un testigo creíble que ha realizado en su vida una tarea esencial: ayudar, a través de la medicina, a las personas más necesitadas.

—¿Cómo y cuándo nació «su proyecto»?

—Nació cuando tenía 19 años, cuando decidí seguir el espíritu de la no violencia evangélica, realizada en el rechazo del servicio militar obligatorio. Por este motivo, dejé primero el taller mecánico, donde había trabajado durante tres años, y luego el país natal por la «misión». Bolivia fue parte de este camino, primero con los jóvenes huérfanos de La Paz, y luego con los campesinos en Cochabamba, que elegí para servirlos como médico, compartiendo su mundo pobre y esencial. Creo que un episodio que cuento a menudo puede dar la dimensión de mi/nuestro compromiso. Recuerdo a Liboria, una joven que vi pálida y moribunda en su humilde casa de una de nuestras comunidades. Después del parto, continuaba sangrando por la placenta retenida en el útero. El marido me avisó el Viernes Santo, cuando estaba la procesión. Encontrándola en esa situación, la única decisión posible para salvarle la vida era la de llevarla al hospital, cargándola al hombro, ayudándonos con una manta. Nos encontrábamos yo, el marido de Liboria y algunos vecinos. Estos últimos, en lugar de apoyar la decisión del transporte ofreciéndonos ayuda, con motivos débiles de resignación, pretendían convencernos de renunciar, probablemente por el esfuerzo, o porque no creían que se pudiera salvar. Con fuerte determinación, que no dejaba espacio a dudas, fui el primero en cargar a la mujer. Los demás, un poco obligados e imitando el esfuerzo, siguieron mi ejemplo en la difícil subida para llegar a la ambulancia. En el hospital, la mujer fue salvada, y después de este terrible episodio, pudo tener otros dos hijos.

—¿La fe cristiana lo ha ayudado en esta vocación de vida dedicada a los demás?

—Yo me siento una persona normal. La fe para mí fue importante. La cercanía de Dios embellece nuestros días con un respeto, una caridad que nos hacen profundamente diferentes de aquellos que nos circundan. Pienso que la Providencia es algo verdaderamente misterioso, la huella de Dios en el hombre. Es algo que es más grande que nosotros y que nos trasciende. Para mí y para mi familia, la relación con Dios fue y continúa siendo fundamental. Nuestras acciones pueden ser buenas, pero lo que debemos hacer en nuestro camino de vida es pensar en los demás. Sobre todo cuando miras al prójimo y piensas que tu vida se podrá realizar si la compartes con los demás. El Evangelio nos pide que nos acerquemos a los más débiles y necesitados. Según cómo interpretemos el relato de las beatitudes seremos juzgados un día por Jesús. Sobre esto me he jugado la vida. Cuando tomé mi decisión nos encontrábamos en años de grandes transformaciones y turbulencias: el «sesenta y ocho», pero para mí, sobre todo el Concilio Vaticano II, que nos indicó el camino como laicos católicos al servicio del hombre.

—¿Cómo se vive en Bolivia hoy? En su realidad hay colaboración con las autoridades civiles y políticas.

La ayuda no es fácil. Es necesario comprender lo que es justo y mejor hacer por aquellos que piden ayuda. Es importante, además, trabajar con los demás, dialogar, entender cómo actuar para el bien de las personas que se acercan a pedir ayuda: un tratamiento, una ayuda económica, cualquier pedido que nazca de una situación de indigencia. Yo soy un médico que está atento a las señales. No quiero dar respuestas netas. Algo ha cambiado por el hecho de que yo esté y siga con ellos aún después de tantos años. La vida de la población, sin embargo, no ha cambiado: las costumbres, las tradiciones son las mismas. Lo que ha mutado es la relación de confianza y amistad que hemos logrado instaurar. Muchos mueren aún sin creer que pueden curarse. Nosotros, no obstante, estamos y esto quiere decir que pueden salvarse. Actualmente, hay colaboración, pero fue merecida y conquistada, no es debida. Mucha paciencia, trabajo, tolerancia. Pero las dificultades existen siempre. El hecho de que nosotros venimos de afuera para algunos puede causar dificultad.

—Cuando regresa a Italia, ¿qué diferencias encuentra entre el modelo de sociedad en la que vive y el nuestro, que fue también el suyo?

En Occidente hay un gran miedo de morir. Se teme a la naturaleza, a la vida. En nuestras tierras, nos aferramos a demasiadas cosas materiales que nos agregan peso. Nuestro paso en el camino se hace cansador y, a menudo, absurdo. Una sensación de depresión e insatisfacción, de quien cree tenerlo todo pero que no tiene nada dentro. La sensación de estar acabado. Y el único medio para salvarse y salir de este túnel es compartir, pensar en los demás. En Bolivia y en muchas otras partes del mundo, el sentido del respeto por la vida, el hecho de sobrevivir con lo que se produce, aumenta lo que se comparte y la necesidad de estar unidos. Es cierto que en estos lugares no existen los bancos, ni la jubilación, los problemas financieros que agobian a nuestras comunidades occidentales. Decir que somos más buenos nosotros o ellos no tiene sentido. Hay bien y mal en cada uno. Lo importante es que cada uno viva en coherencia y fraternidad la propia vocación humana.

—¿A quién pasará el testimonio de su obra?

—A mi familia, a mi mujer y a mis cuatro hijas. He creído en ellas porque son ellas los testigos capaces de continuar un desafío, un compromiso, un modo para ser creíbles. A ellas dejo deudas, pero también el mensaje de amor por los hermanos más débiles.

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  • Fuente Vatican Insider
El Nuncio Apostólico, monseñor Santos Abril y Castelló, que recibió al Papa Juan Pablo II en su visita a Bolivia en 1988, será ordenado Cardenal el 18 de febrero, junto con otros 21 Obispos. La ceremonia se realizará en la Santa Sede.

El Papa Benedicto XVI creará 22 nuevos cardenales en el cuarto consistorio de su pontificado, así lo anunció en el Ángelus en la plaza de San Pedro en la Santa Sede.

Monseñor Abril fue Nuncio Apostólico en Bolivia del 29 de abril de 1985 al  2 de octubre de 1989. Juan Pablo II visitó el país en mayo de 1988.

El futuro “príncipe de la Iglesia” fue nombrado Nuncio Apostólico por el ahora Beato Juan Pablo II, el 29 de abril de 1985, y recibió su ordenación episcopal el 16 de junio del mismo año.

En la actualidad es Arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, ejerce esa función desde el 21 de noviembre del año pasado.

NUEVO CARDENAL

Monseñor Santos Abril y Castelló nació el 21 de septiembre de 1935 en España. Fue ordenado sacerdote por la diócesis de Teruel y Albarracín el 19 de marzo de 1960.  Años después fue incorporado al servicio diplomático de la Santa Sede y en esa condición llegó a Bolivia como Nuncio Apostólico.

El año pasado, el 9 de enero, se retiró al cumplir los 75 años, pero el 22 del mismo mes, fue nombrado Vice-Camarlengo de la Cámara Apostólica por un período de tres años, lo que significa que, durante una vacante en la Sede Papal, sería el primero en autoridad después de los cardenales, y se encargaría de la vigilancia del cónclave, al que nadie sería admitido sin su permiso.

El 2 de abril del 2011, fue nombrado miembro de la Congregación para los Obispos. El 21 de noviembre  fue designado Arcipreste de la Basílica de Santa María la Mayor, que asumió en diciembre.

22 CARDENALES

Al anunciar la creación de los nuevos cardenales, el Sumo Pontífice pidió a los católicos del mundo “rezar por los nuevos elegidos, pidiendo la intercesión de la Virgen María, Madre de la Iglesia, para que sepan testimoniar siempre con coraje y decisión su amor por Cristo y su Iglesia”.

El 18 de febrero, en solemne ceremonia el Papa Benedicto XVI creará 22 nuevos cardenales la mayoría pertenecen a la curia vaticana. La nómina la integran los Prefectos de las Congregaciones para la Evangelización de los Pueblos, Fernando Filoni, y para los Institutos de Vida Consagrada y las sociedades de Vida Apostólica, Joao Braz de Aviz.

El Penitenciario Mayor de la Santa Sede, Manuel Monteiro de Castro, los Presidentes de la Gobernación del Vaticano, Giuseppe Bertello,  de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, Domenico Calcagno, de la Prefectura de Asuntos Económicos, Giuseppe Versaldi.

El Arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, Santos Abril y Castelló,  el Gran Maestro de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén, Edwin Frederik OBrien, los Presidentes de los  Pontificios Consejos de la Pastoral para Migrantes e Inmigrantes, Antonio María Vegliò, y para los Textos Legislativos, Francesco Coccopalmerio.

También  de distintos países: Giuseppe Betori de Italia, George Alencherry de la India Thomas Christopher Collins de Canadá, Willem Jocoby Eijk, de Países Bajos,  John Tong Hon de China, Rainer Maria Woelki de Alemania, Timothy Michael Dolan de Estados Unidos y Dominik Duka de la República Checa.

Y cuatro cardenales mayores de 80 años, que no participarán en la ceremonia del 18 de febrero. //JTI//

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  • Fuente opinion
El Seminario Mayor Arquidiocesano San Luis es una casa de formación para los jóvenes que tienen inquietud vocacional para ser sacerdotes. Actualmente, a 26 de diciembres de 2011, estuvieron formándose 23 jóvenes. El equipo formador compuesto por P. Milton Claure Peredo, P. Fernando Carrillo Mamani y P. Fernando Bustos Ponce.

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  • Fuente Seminario San Luis