Martes, 12 Diciembre 2017

logo de la TAPA 6

10   Banner    Anunciate Aqui

Se celebró en el atrio de la Catedral Primada. 

Con asistencia de numerosos fieles llegados de las diferentes Parroquias de la capital, portando sus antorchas, tuvo lugar la gran Celebración de la Palabra organizada para clausurar el Año de la Fe.

Presidida por el Arzobispo, Mons. Jesús Juárez, y por el Obispo Auxiliar, Mons. Adolfo Bittschi, se fueron sucediendo animados cantos que sirvieron para centrar los textos proclamados y explicados: Rm 10, 8-13 y Mt 16, 13-18.

En su homilía, Mons. Jesús animó al Pueblo de Dios para ser, en todo lugar y circunstancia, testimonios vivos de esa Fe profunda que durante los pasados meses se ha intentado profesar, celebrar, vivir y orar. Recordó las palabras del Papa Francisco que nos anima a "salir" de nuestros ambientes, en busca de los más alejados.

No faltó la solemne Profesión de Fe, acompañada de la Antorcha de la Fe que iluminó este importante acontecimiento, vivido por muchos jóvenes que pusieron color y calor a la noche chuquisaqueña.

Asistieron también los sacerdotes diocesanos que recién habían terminado su II Asamblea Anual en el Hogar Sacerdotal.

Por la Fe miramos el futuro con esperanza. 

La Fe es la garantía de lo que se espera, la prueba de lo que no se ve (Heb 11,1)

Información adicional

  • Fuente Vicaría de Pastoral de Sucre

Este domingo 24 de noviembre, festividad de Cristo Rey, la Iglesia Católica concluye toda esa experiencia, que el emérito Papa Benedicto XVI, convocara para “el año de la fe”. Se inició el 11 de octubre y culmina ahora.  Lo convocó para conmemorar los 50 años del Concilio Ecuménico  Vaticano II.

Primer Momento. Ciertamente tuvo varios objetivos, el fundamental, invitar a una renovada conversión al Señor. En el documento de apertura,  la encíclica “Porta Fidei”, de Benedicto XVI, decía: “Desde el comienzo de mi ministerio como Sucesor de Pedro, he recordado la exigencia de redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo”. Se trata, por tanto, de celebrar y proclamar nuestra fe en Cristo muerto y resucitado y esforzarnos por vivir en profundidad las exigencias de esta fe.

Además había la necesidad de recurrir a estudiar los documentos del Concilio Vaticano II, para comprender que los textos dejados en herencia por los Padres conciliares, no pierden su valor ni su esplendor, y se intensifique la celebración de la fe en la liturgia, especialmente en la eucaristía dominical- Por eso vino la invitación a dar testimonio de la propia fe y compartirla, especialmente en la acción evangelizadora; redescubrir los contenidos de la propia fe, expuestos principalmente en el Catecismo de la Iglesia Católica. La experiencia de este año era de revitalizar la fe en lo cotidiano, en nuestra vida diaria.

Un segundo momento: Si bien es cierto la Iglesia Católica vivía esta nueva experiencia de reflexión. A principios de este año, en febrero, nos llegó un momento muy difícil y complejo. Fue la renuncia del Papa Benedicto XVI, esta renuncia a muchos ha sorprendido. Se han intentado dar una comprensión precisa a esta decisión; nadie puede negar el giro profundo que se ha dado a todo el caminar de la Iglesia Católica.  El Papa atribuyo a su edad y a los cambios del mundo de hoy., “en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado”.

El contexto del Año de la fe, ha permitido aceptar con tranquilidad esta transición, este proceso nuevo de la iglesia. Se presentaron muchas especulaciones e interrogantes, en una ambiente de mucha esperanza.  

En poco tiempo los cardenales eligieron a Nuestro Papa Francisco, un jesuita y latinoamericano, que atenuó y silenció toda esa atmósfera de incertidumbre que se fue dando. Hombre sencillo, cercano y con ideas de cambio que hace nuevas las miradas a la Iglesia.

En poco tiempo asumió todo los desafíos de la iglesia e hizo que la vivencia de la fe se potencie y se vibre otros sentimientos. El mundo aprobó con gran admiración a esta figura, que en sus palabras no dio simplemente un lenguaje simbólico, sino que quiere de verdad una iglesia nueva, dinámica, con católicos activos, vivos, no dormidos, ni proselitistas, sino testigos de ese Jesús de Nazaret.

En pocos meses, como obispo de Roma,  ha logrado dar una dinámica de participación y acción a la vida de los católicos. No se ha reservado nada para él, sino ha empezado a transparentar información, sus mensajes y compartir la conducción de la Iglesia. Nos ha demostrado que, en el año de la fe, era necesario un discernimiento serio, planificado, y que dé signos de cambios. Así nos lo presentó para seguir su camino de acompañar al pueblo de Dios, como Obispo de Roma y Pastor de nuestra Iglesia.

El año de la fe, entro en un ambiente de tierra fértil, que recibía una cantidad de novedades que poco a poco se fueron germinando. Rio de Janeiro fue el toque especial, el encuentro con los jóvenes, marcó la diferencia. Invito a toda la iglesia a que nos renovemos, de lo contrario nos estancamos. Tal vez lo que más resalta es que el Papa Francisco nos invita a toda su iglesia a salir de nosotros mismos.  Nos invita ir hacia las periferias; dejarnos de mirar, como decimos el ombligo.  Porque ha desafiado a toda su iglesia para que salgamos hacia las periferias geográficas y existenciales, para fecundarla.  Nos ha empujado a una evangelización auténtica, desde la cercanía, desde la sencillez, desde el testimonio de vida y desde la coherencia evangélica.

Tercer momento: Como para darnos un toque especial, Tanto el Papa emérito, Benedicto XVI, como nuestro papa Francisco nos ofrecieron una encíclica, “La luz de la fe”, para que profundicemos la fe y experimentemos unos elementos de vida nueva. “La fe, sin verdad, no salva, no da seguridad a nuestros pasos. Se queda en una bella fábula…” Por eso es necesario vivir la experiencia.

Cada experiencia de fe no se sella como algo superficial, sino que se compromete, “la fe transforma toda la persona, precisamente porque la fe se abre al amor.  Esta interacción de la fe con el amor nos permite comprender el tipo de conocimiento propio de la fe, su fuerza de convicción, su capacidad de iluminar nuestros pasos.” (LF)

Hoy nosotros, ciudadanos de la tierra, de este mundo en cambios. Tenemos una urgencia, comprender y vivir la fe con otro contenido, más sólido, más encarnado en la realidad. “La comprensión de la fe es la que nace cuando recibimos el gran amor de Dios que nos transforma interiormente y nos da ojos nuevos para ver la realidad.”(LF)

No podemos dejar que la fe se licue, lo decía el Papa Francisco a los jóvenes en Rio, pero en Lumen Fidei dice: “Si hiciésemos desaparecer la fe en Dios de nuestras ciudades, se debilitaría la confianza entre nosotros, pues quedaríamos unidos sólo por el miedo, y la estabilidad estaría comprometida.”

Ser signos de Esperanza hoy es un gran desafío, vivir la esperanza del cambio,  caminar con la mente abierta y disfrutar de la pluralidad de la fe, nos hará más unidos.  La fe seguirá, en nuestro continente porque es una fortaleza para hacer de este mundo más humano y solidario.  Ahora se tiene la misión y será permanente, de llevar la fe a todos y en especial a los excluidos, marginados, pero con nuevas actitudes. Nuestros pueblos, no pueden esperar. Llegó el tiempo de dar un giro a la misión de la Iglesia. Ahora es el momento, la fe que llevamos es para cambiar la vida de nuestros pueblos.

 

Información adicional

  • Atención Las opiniones de este sector son de la total responsabilidad de sus autores, Infodecom no se identifica necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección
  • Autor Por: Guillermo Siles Paz, OMI

A los pies del cerro del Tepeyac se impone una nueva figura de Cristo Rey que mide seis metros de alto y pesa más de tonelada y media. De bronce imponente, ese monumento, que es más grande que la figura de Juan Pablo II, que se observa a unos metros, será coronado hoy en un acto encabezado por el arzobispo de México, Norberto Rivera Carrera, como parte de las actividades de la clausura del año de la fe que oficialmente será el domingo a las 12:00 horas en la Catedral del Distrito Federal.

La escultura representa legado de paz, amor y esperanza para el pueblo de México y sus futuras generaciones. Fue construida a iniciativa de laicos que presentaron el proyecto a la Arquidiócesis de México en el lado norponiente a las faldas del Tepeyac, donde ayer albañiles seguían realizando trabajos. Es obra del artista Francisco Cárdenas, quien también creó la estatua de Juan Pablo II.

“Para el católico Jesucristo es el centro de toda nuestra vida, es la fuente de nuestra vida, de nuestra espiritualidad. De tal manera que coronarlo como rey, es reconocer que él es Dios y que gobierna sobre todo el universo. Una expresión viva que utilizaba Jesús era: el reino de los cielos está aquí cerca. Y esta estatua, esta coronación y es una manera de decir: Señor, tú eres nuestro rey, nosotros somos tuyos, nos entregamos, nos consagramos aquí”, explicó Pedro Agustín Rivera Díaz, rector del Templo Expiatorio a Cristo Rey, en la antigua Basílica de Guadalupe.

La Arquidiócesis de México consideró que era adecuado enmarcar el acto en las actividades que darán fin al año de la fe, pero también para hacer eco de la constante invitación del papa Francisco para salir al encuentro y reavivar la unión, así como la fe de los católicos y de la humanidad.

Se pretende, dijo Rivera Díaz, hacer este acto en un ambiente festivo, que comenzará desde las cuatro de la tarde en el atrio de la Basílica, donde habrá música, algunas reflexiones, una eucarística y habrá la proyección de un video a través del cual el papa Francisco dará un mensaje.

Se quiso que fuera en el Tepeyac, porque para los católicos mexicanos y de otros países de América Latina, es de gran importancia el acontecimiento guadalupano.

“La virgen de Guadalupe llega a estas tierras a enseñarnos su amor y su amor es Jesucristo, la clausura del año de la fe hace que nos acojamos a este mensaje de la Virgen de Guadalupe, y con esto nosotros coronamos a su hijo Jesucristo como rey”, dijo Rivera Diaz.

De acuerdo con información de la Arquidiócesis de México, será un momento importante, durante la celebración de hoy, cuando el cardenal Rivera Carrera consagre a los mexicanos al Sacratísimo Corazón de Cristo Rey, tal como se hizo el 11 de enero de 1914.

En aquella ocasión, en una misa en la Catedral de la Ciudad de México, se realizó la consagración, y mientras el Arzobispo de México depositaba a los pies de la imagen las insignias reales, los jóvenes presentes empezaron a gritar: “¡Viva Cristo Rey!”.

Esta consagración se realizó con la fórmula de Consagración del Papa León XIII, aunque México renovó su consagración durante el Congreso Eucarístico de 1924 con una fórmula especial.

Luis Miguel Álvarez Pérez, uno de los promotores del acontecimiento que hoy se realizará, resaltó: “Nuestro país atraviesa por una situación difícil y la idea nace básicamente de la necesidad de muchas familias mexicanas de heredarles un mejor mundo a nuestros hijos. De dejar un legado de esperanza en un punto muy especial de encuentro con Cristo, como es la Villa de Guadalupe”.

La obra

La escultura de bronce mide seis metros de alto y presenta a Cristo de cuerpo entero, coronado como Rey, con su Sagrado Corazón expuesto, con el cetro en su mano izquierda y su mano derecha en señal de bendición, parado sobre un mundo.

Tendrá una entrada denominada “Camino de las Bienaventuranzas”, con 12 estaciones de cantera. La primera con una frase de Juan Pablo II como introducción a las Bienaventuranzas; la segunda dedicada al Sagrado Corazón de Jesús y la tercera al Inmaculado Corazón de María, para luego continuar con las nueve Bienaventuranzas. El pasillo remata en un atrio donde estará ubicada la escultura de Cristo Rey.

La celebración culminará con una procesión por el atrio del Santuario, con una réplica de la corona que impondrá Rivera Carrera a la escultura, para luego pronunciar la consagración al Sagrado Corazón de Cristo Rey y el juramento de fidelidad que se hizo en 1924.

Información adicional

  • Fuente El Universal

La comisión de Misiones y Obras Misionales  pontificias de Santa Cruz invita a todos los misioneros, laicos y agentes de pastoral  al encuentro de formación con el Arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz Mons. Sergio Gualberti este sábado 23 de noviembre en la casa Natividad ubicado en el 2 anillo.

 

Concluyendo el año de la Fe, padre Luis López director de Misiones invitó a los hermanos sacerdotes y animadores de grupos de infancia y juventud misionera de las parroquias a participar de las reuniones de formación de cada mes.

 

Tema: “Nueva Evangelización y Religiosidad Popular”

Expositor: Mons. Sergio Gualberti

Lugar: Casa Natividad de María (Calle Ignacia Zeballos, 2º anillo, entre Omar Chávez y Choferes del Chaco)

Día: Sábado, 23 de de noviembre

Hora: 3 de la tarde.

Información adicional

  • Fuente Infodecom

El Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor Sergio Gualberti, ha convocado a toda la Iglesia en Santa Cruz a participar masivamente de la gran celebración de clausura del año de la Fe el domingo 24 de noviembre.

Para posibilitar la participación del mayor número de fieles y sacerdotes “debido a que esta es una ocasión privilegiada para nuestra Iglesia local” se dispuso para ese día la suspensión de misas en todas las parroquias y capillas de nuestra ciudad. Además, se prevé al menos 5 puntos de encuentros  en toda la ciudad desde donde los fieles de las distintas vicarías peregrinarán hasta el atrio de la Catedral  donde el Cardenal presidirá la celebración junto al Arzobispo de Santa Cr5uz y los Obispos Auxiliares.

A continuación la misiva del Arzobispo de Santa Cruz:

Al pueblo de Dios que peregrina en Santa Cruz

Queridos hermanos en el Señor:

En la celebración del “Año de la Fe” en nuestra Iglesia de Santa Cruz se han dado distintas iniciativas, a nivel parroquial, vicarial y arquidiocesano, entre estas las “Jornadas sobre el Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia Católica”. Agradezco a todos los que han acogido la invitación a celebrar el Año de la Fe, oportunidad para renovar nuestra vivencia  cristiana, y para encontrar personal y comunitariamente a Jesucristo y testimoniarlo en todos los ámbitos de nuestra vida.

Como les mencioné en mi anterior carta, celebramos la clausura oficial del Año de la Fe en la Solemnidad de Cristo Rey, Domingo 24 de Noviembre, que viviremos en comunión con la Iglesia universal. Dada la importancia de este acontecimiento en la vida de nuestra Arquidiócesis, es importante que todas las Vicarías,  Parroquias, comunidades y grupos nos unamos para profesar públicamente nuestra fe en una gran peregrinación seguida por la celebración eucarística. Cada Vicaría se concentrará en un lugar apropiado del primer anillo iniciando la procesión hacia la Catedral a las 16.00 horas, debiendo prever la amplificación y un guión con oraciones y cantos.

Estando todos congregados en el atrio de la Catedral a hrs. 17.00 se concelebrará una solemne Eucarística, presidida por nuestro querido Cardenal Julio Terrazas acompañado por los Obispos y sacerdotes, y con la participación de todas las comunidades de nuestra iglesia local y la concelebración de todos los sacerdotes.

Esta es una ocasión privilegiada para nuestra Iglesia Local que demanda la participación del mayor número posible de fieles y sacerdotes, por eso, habiendo consultado con el Consejo Episcopal y los Vicarios Episcopales, dispongo que, el día 24 de noviembre en nuestra ciudad, se suspendan todas las misas de la tarde y la noche.

Encomiendo encarecidamente a los Vicarios Episcopales y a los párrocos convocar a los fieles y las comunidades, y animarlos a participar en la celebración.

Con la alegría de encontrarnos todos juntos alrededor de la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, les saludo con el afecto de Pastor.

Mons. Sergio Gualberti

ARZOBISPO DE SANTA CRUZ

Información adicional

  • Fuente Arzobispado de Santa Cruz

Cerrando el año de la Fe, el miércoles 20 de noviembre a las 20:00 horas  en el Salón Sirionó – Fexpocruz, el P. Lucas Casaert y Silvia Mariella brindaran un Concierto denominado “Rey de Reyes”. Este concierto es a beneficio de los Comedores infantiles de la Fundación Niño Feliz.

Costo de entrada: 50 Bs.

Invitada: Silvia Mariella

Adquirir las entradas en:

• Fundación Niño Feliz: Radial 19, calle 5 entre 3 y 4 anillo – tel. 352-5591

• Parroquia San Martín: Av. Roca y Coronado 2320 – Tel. 352-6364

• Radio Betania: C. Manuel Ignacio Salvatierra Nº 169- Tel. 333- 6222

Información adicional

  • Fuente Arzobispado de Santa Cruz

La fe cristiana no es un simple estar convencido de algo, un simple adherirse a una verdad, más bien es un encuentro, ¡un encuentro amoroso con una persona viva que redimensiona nuestra existencia! La fe es una amistad, la amistad con Dios, tanto del pueblo, como de cada individuo que se deja transformar por Él. ¡La fe es una historia de amor!

Esta historia amorosa de salvación, de liberación, se viene construyendo desde tiempos remotos. Abraham se nos presenta como modelo: A él, como a cada uno de nosotros, Dios comunica una llamada y una promesa, invita a abrirse a una vida nueva, a fiarse de la roca firme que es la Palabra, aceptando cualquier sacrificio por grande que sea, con la seguridad de que “Dios proveerá” (Gn 22, 8). Abraham es consciente de que “la fe ‘ve’ en la medida en que camina” y que puede estar seguro de que “su vida no procede de la nada o la casualidad, sino de una llamada y un amor personal”. (Cfr. Lumen fidei, nn. 8-11)

Este caminar, entonces, es una historia de amor, pero como la experiencia nos dice, toda relación de amor tiene sus altas y sus bajas. El Pueblo de Israel experimentó cómo Dios se mantiene siempre fiel a su Alianza, mientras que los hombres caemos en la tentación de la incredulidad, volviendo a las “seguridades” que ofrece el mundo.

Así pues, podemos percatarnos de la necesidad de poner medios en nuestra vida para reavivar las relaciones de amor, ¡especialmente la fe! El papa Benedicto XVI, consciente de esto, convocó en octubre de 2011 a un Año de la fe, que habrá de terminar el próximo 24 de noviembre, solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, con la finalidad de redescubrir y renovar la alegría y el entusiasmo que provoca encuentro con Cristo. (Cfr. Porta fidei, n. 2)

Este Año de la fe ha querido ser un medio para volver nuestra mirada a esa historia de amor, y así reconocer el paso de Dios por nuestra vida; un medio para redescubrir ese llamado, como el de Abraham, a confiar en su Palabra que nos compromete a cambiar nuestros viejos criterios de pensamiento y de acción, por otros nuevos que vayan conforme al mensaje de Jesucristo. (Cfr. Porta fidei, n. 7)

Nos encontramos a menos de tres semanas de la finalización del Año de la Fe y es buen momento para preguntarnos: ¿A lo largo de este año he reavivado mi relación con Dios y mi amor al prójimo? ¿He dejado mis viejos criterios de pensamiento y de acción por unos nuevos surgidos de la profundidad de mi historia de amor con Dios?

En ocasión de la clausura de este Año, habrá muchas y muy diversas celebraciones de Fe en nuestras comunidades. Serán medios maravillosos que podremos aprovechar para volver a la alegría de creer en Dios que nos llama a una vida feliz, bienaventurada. No desaprovechemos estas últimas actividades que la Iglesia nos propone como medio, como impulso para volver nuestro corazón a Dios. Así como Abraham, no tengamos miedo de creer en quien nos saca de nuestras falsas seguridades, porque “la fe sólo crece y se fortalece creyendo.” (Porta fidei, n. 7). Por Juan Gaifán 

Información adicional

  • Atención Las opiniones de este sector son de la total responsabilidad de sus autores, Infodecom no se identifica necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección
  • Autor Juan Gaifán - El observador en linea

Este domingo a las 7 de la mañana, en la catedral metropolitana “San Sebastián” de la Arquidiócesis de Cochabamba y con la presencia de los Obispos de Bolivia  se realizará la clausura del Año de la Fe, así lo anunció Mons. Oscar Aparicio, Presdiente de la Conferencia Episcopal Boliviana.

“Aprovecho para invitar a todos a participar en la solemne clausura del Año de la Fe que celebraremos en la catedral de Cochabamba el próximo domingo y en todas las jurisdicciones eclesiales y parroquias el Domingo 24, solemnidad de Jesucristo Rey del Universo”, dijo a tiempo de invitar a toda la población a participar de esta solemne eucaristía.

Información adicional

  • Fuente Infodecom

El Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor Sergio Gualberti, ha convocado a toda la Iglesia en Santa Cruz a participar masivamente de la gran celebración de clausura del año de la Fe el domingo 24 de noviembre.

Para posibilitar la participación del mayor número de fieles y sacerdotes “debido a que esta es una ocasión privilegiada para nuestra Iglesia local” se dispuso para ese día la suspensión de misas en todas las parroquias y capillas de nuestra ciudad. Además, se prevé al menos 5 puntos de encuentros  en toda la ciudad desde donde los fieles de las distintas vicarías peregrinarán hasta el atrio de la Catedral  donde el Cardenal presidirá la celebración junto al Arzobispo de Santa Cr5uz y los Obispos Auxiliares.

A continuación la misiva del Arzobispo de Santa Cruz:

Al pueblo de Dios que peregrina en Santa Cruz

Queridos hermanos en el Señor:

En la celebración del “Año de la Fe” en nuestra Iglesia de Santa Cruz se han dado distintas iniciativas, a nivel parroquial, vicarial y arquidiocesano, entre estas las “Jornadas sobre el Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia Católica”. Agradezco a todos los que han acogido la invitación a celebrar el Año de la Fe, oportunidad para renovar nuestra vivencia  cristiana, y para encontrar personal y comunitariamente a Jesucristo y testimoniarlo en todos los ámbitos de nuestra vida.

Como les mencioné en mi anterior carta, celebramos la clausura oficial del Año de la Fe en la Solemnidad de Cristo Rey, Domingo 24 de Noviembre, que viviremos en comunión con la Iglesia universal. Dada la importancia de este acontecimiento en la vida de nuestra Arquidiócesis, es importante que todas las Vicarías,  Parroquias, comunidades y grupos nos unamos para profesar públicamente nuestra fe en una gran peregrinación seguida por la celebración eucarística. Cada Vicaría se concentrará en un lugar apropiado del primer anillo iniciando la procesión hacia la Catedral a las 16.00 horas, debiendo prever la amplificación y un guión con oraciones y cantos.

Estando todos congregados en el atrio de la Catedral a hrs. 17.00 se concelebrará una solemne Eucarística, presidida por nuestro querido Cardenal Julio Terrazas acompañado por los Obispos y sacerdotes, y con la participación de todas las comunidades de nuestra iglesia local y la concelebración de todos los sacerdotes.

Esta es una ocasión privilegiada para nuestra Iglesia Local que demanda la participación del mayor número posible de fieles y sacerdotes, por eso, habiendo consultado con el Consejo Episcopal y los Vicarios Episcopales, dispongo que, el día 24 de noviembre en nuestra ciudad, se suspendan todas las misas de la tarde y la noche.

Encomiendo encarecidamente a los Vicarios Episcopales y a los párrocos convocar a los fieles y las comunidades, y animarlos a participar en la celebración.

Con la alegría de encontrarnos todos juntos alrededor de la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, les saludo con el afecto de Pastor.

Mons. Sergio Gualberti

ARZOBISPO DE SANTA CRUZ

Información adicional

  • Fuente Arzobispado de Santa Cruz

(México) Más de 80 prelados, de casi todos los países del continente americano confirmaron su participación en la gran Peregrinación y Encuentro “Nuestra Señora de Guadalupe, estrella de la nueva evangelización en el continente americano”, que se realizará en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, del 16 al 19 de noviembre, con el fin de dialogar sobre los desafíos de la Nueva Evangelización e intercambiar experiencias de mutuo enriquecimiento.

Uno de los objetivos del Encuentro es poner las intenciones, recomendaciones y proposiciones de la Misión Continental a los pies de la Estrella de la Nueva Evangelización americana y Madre de la civilización del amor, implorando su intercesión y guía.

Se espera, además, más de 300 participantes entre sacerdotes, religiosas y religiosos, miembros de movimientos laicales y laicos de todo el continente, informó la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), que organiza el Encuentro conjuntamente con la Basílica de Guadalupe, los Caballeros de Colón y el Instituto Superior de Estudios Guadalupanos.

La convocatoria a este congreso se da en el marco de las iniciativas de la CAL a favor de la Nueva Evangelización en América, como fue la Solemne Eucaristía celebrada el 12 de diciembre de 2010 por el papa emérito Benedicto XVI en la Plaza de San Pedro, con motivo del bicentenario de la Independencia de varios países latinoamericanos.

En esa misma línea, del 9 al 12 de diciembre de 2012, se realizó en el Vaticano el Congreso “Ecclesia in America”, con la participación de numerosos cardenales, obispos y fieles comprometidos de todos los países americanos, de donde nació la iniciativa de esta “Peregrinación y Encuentro” al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, que será el último gran acto del “Año de la Fe” antes de la ceremonia conclusiva, el 24 de noviembre.

El Encuentro será inaugurado por el cardenal Marc Ouellet, presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, con palabras relativas al “significado del actual pontificado para el continente americano” y se espera un mensaje del santo padre Francisco para esta ocasión, señala un comunicado de la CAL.

La CAL informó que además de las tareas formales del Congreso, se tiene prevista la participación de otras 500 personas en las actividades generales, como son las cuatro conferencias centrales y celebraciones litúrgicas en la Basílica, así como el “Rosario guadalupano” y el “Rosario continental” por las intenciones del papa Francisco.+

Información adicional

  • Fuente AICA