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DESTACAN CARACTERÍSTICAS DEL PONTIFICADO DE JUAN PABLO II

(Buenos Aires)  La Cátedra Juan Pablo II de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), cuyo coordinador es el licenciado Marco Gallo, celebra con alegría la fecha del 22 de octubre que la Iglesia Católica dispuso como día de recuerdo y de memoria litúrgica del beato Juan Pablo II.

“Este ‘gigante de la historia’ como lo definió Benedicto XVI en el día de la beatificación, el 1° de mayo pasado, ha marcado profundamente la historia del final del siglo XX y comienzos del siglo XXI y ha impulsado al pueblo cristiano para ser protagonista de los acontecimientos históricos, no simplemente espectadores”, se subrayó en un comunicado.

Además de destacar que “las palabras pronunciadas justamente al comienzo de su pontificado el 22 de octubre de 1978 retumban todavía hoy en quienes lo conocieron y en quienes (la nuevas generaciones) han oído solamente sobre su persona y su magisterio pastoral: ‘¡No tengan miedo. Abren de par en par las puertas a Cristo!’, se explicó que “estas palabras han sido también el programa de su pontificado”.

“No tener miedo de ir contra corriente, de ser ‘signo de contradicción’ y en un mundo donde prevalecía la lógica y ‘la cultura del enemigo’ presentarse como humilde e incansable trabajador por la paz mundial”, se precisó.

La Cátedra sostuvo que “el diálogo y el encuentro personal han sido rasgos característicos de su pontificado. Y en estos días, el 27 de octubre precisamente, Benedicto XVI volverá a subrayar un hito, un icono especial, obra original de Karol Wojtyla: el encuentro de oración por la paz de Asís 1986 con los líderes de las religiones mundiales. Este diálogo interreligioso ha revelado profundas energías de paz que el sabio camino de Benedicto XVI ha querido, en estos años, profundizar con un diálogo renovado entre religiones y culturas”.

“En esta perspectiva existe una profunda continuidad entre los dos pontificados: se podría agregar que la ‘nueva evangelización’ del beato Juan Pablo II se ha profundizado con Aparecida en América Latina y un nuevo anhelo para la reevangelización de Europa. También el diálogo con los no creyentes y con el mundo laico ha adquirido nuevo impulso con la constitución del ‘Atrio de los Gentiles’, que promueve la Pontificia Comisión para la Cultura de la Santa Sede”, indicó.

Asimismo, consideró que “tantas semillas han sido esparcidas por la mano generosa de Juan Pablo II, algunas ya crecen como la relación muy fluida con la Ortodoxia rusa; otras necesitan de tiempo y de trabajo, como los conflictos, las situaciones de hambre y de pobreza.

     “Pero sin duda la conducta evangélica de Karol Wojtyla nos enseña y nos muestra un camino, muchas veces indicado por él a ‘sus queridos’ jóvenes. Ser todos ‘centinelas del mañana”. Sin duda centinelas de un mañana mejor, más humano, más pacifico”, concluyó.