Análisis

Derechos humanos, Estado y sociedad

Los informes tienen su importancia porque albergan aspectos críticos que deben merecer debate y sentido autocrítico en la institucionalidad democrática del país.

El próximo martes 10 de diciembre se celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos, un acontecimiento que concita la atención no sólo de las organizaciones que tienen que ver con el respeto y la promoción de estos derechos, sino también involucra al Estado y sociedad en sus diferentes sectores.

En Bolivia esta fecha esta caracterizada por informes, principalmente por las organizaciones de Derechos Humanos y otras que tienen que ver con la defensa de los mismos y su promoción como es la Defensoría del Pueblo. En lo que corresponde a la Defensoría, su titular Rolando Villena, anticipó que el informe dará a conocer una serie de preocupaciones.

En este sentido se anticipa que dicho informe no dará vueltas y por el contrario formulará críticas sobre la situación de los derechos humanos en el país. Para muestra el Defensor anticipó criterios en sentido de que la violación de los derechos humanos en Bolivia está llegando a una “situación insostenible” y de generalización en todos los actores. La Defensoría anuncia que interpelará al Estado y a la sociedad sobre el cumplimiento real de los derechos humanos porque según sostiene, hay mucha conculcación a las libertades ciudadanas, demasiada violencia generalizada en contra de las mujeres, niños y niñas indefensas.

No cabe duda que estamos viviendo tiempos difíciles que generan temores para un descontrol en cuanto al respeto de los derechos humanos. Nadie podrá negar que existen situaciones alarmantes en lo que respecta a la violación de los derechos humanos de las mujeres, de los niños y niñas, y que todo este cuadro se expresa en reiterados casos que conmueven a la población general y que siempre tienen que ver con atentados graves contra la integridad física de los grupos más vulnerables de la sociedad.

En el ámbito social la ola de linchamientos que parece no tener fin, se reproduce en diferentes circunstancias y con una periodicidad que también causa temor entre la población y preocupación en los organismos internacionales, que por lo menos en dos oportunidades ya han solicitado poner freno a esta situación, como es el caso de la Naciones Unidas.

Un acápite respecto a la violación de los derechos humanos está también en organismos como la policía y el ejército donde se registran casos denunciados por la muerte de soldados en el ejercicio de su formación profesional o servicio a la patria, y tampoco se puede soslayar las denuncias de lo que se denomina la judicialización o sea la supuesta persecución de algunos actores políticos y ciudadanos que consideran que la injerencia política en el Ministerio Público y en el Ejecutivo origina una situación de temor y de injusticia.

El informe del Defensor del Pueblo y de Derechos Humanos seguramente que incluirá estos aspectos y otros, que en todo caso, deben ser motivadores para generar espacios de reflexión entre las autoridades gubernamentales, las organizaciones políticas y sectores de la población.

Los informes de las organizaciones de defensa de los derechos humanos, tienen su importancia porque contienen aspectos críticos que no pueden ser pasados por alto y por el contrario merecen debate y sobre todo plantear también un sentido autocrítico en la institucionalidad democrática del país en instituciones que son mencionadas y que deberían tener la capacidad de reaccionar de manera honesta y patriótica para mejorar su trabajo.