Internacional

Crónicas Vaticanas: ¿Catástrofe?

𝐋𝐮𝐧𝐞𝐬 𝟏𝟎 𝐝𝐞 𝐨𝐜𝐭𝐮𝐛𝐫𝐞 𝟐𝟎𝟐𝟐

#𝐜𝐫𝐨́𝐧𝐢𝐜𝐚𝐬 #𝐯𝐚𝐭𝐢𝐜𝐚𝐧𝐚𝐬

Es evidente. La brutalidad y la espiral de violencia de la guerra no se detiene, y nombrar armas nucleares ya no es una idea lejana. Ayer domingo, el Papa ha mencionado durante su homilía: “Ante el peligro de una guerra nuclear, aprendamos de la historia. También hace 60 años había grandes tensiones, pero se eligió la vía pacífica”.

En este lado del mundo nos estamos preparando a un invierno con escasez de algunos productos básicos, y con una hiperinflación galopante. Parece que en este horizonte no hay mucha alegría, pero la iglesia sigue navegando en este contexto y el Sucesor de Pedro, el Papa Francisco, lleva sobre sus espaldas el peso de este momento histórico. Justamente fue él que un año atrás introdujo a la iglesia en un proceso sinodal que sigue su curso, y del que se habla en los ámbitos intra y extra eclesiales.

En esa dinámica de escucha, debate y diálogo, muchas iglesias locales crearon sus propios espacios de reflexión, por ejemplo Australia, Irlanda, y -obviamente- Alemania que lleva adelante un debate interno que ha despertado el interés de la opinión pública.

Al respecto, en día pasados tuvo lugar un episodio interesante. El cardenal Austriaco, Kurt Koch, presidente del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, en una entrevista al periódico alemán “Die Tagespost” , opinó sobre los debate teológicos del camino sinodal y mencionó algunos eventos que hacían referencia a los “cristianos alemanes” de la época nacista.

La entrevista fue publicada el 29 de septiembre y ocasionó varias reacciones e interpretaciones, incluyendo la solicitud formal de la Conferencia Episcopal Alemana, para que la autoridad vaticana aclare su posición y se disculpe.

Días más tarde, el 4 de octubre, el obispo Georg Bätzing, presidente de la conferencia episcopal alemana, aterrizaba en Roma, para sostener un encuentro privado con el Cardenal Koch.

El portavoz de la institución alemana, informó de esa reunión con un comunicado oficial emitido un día después. Ahí se leía: “El cardenal Koch ha subrayado expresamente que no quiso, de ninguna manera, atribuir al Camino Sinodal la terrible ideología de los años Treinta. El cardenal Koch pide perdón a todos aquellos que se hayan sentido heridos por esa comparación”. El comunicado de prensa también confirmaba que el debate teológico debe continuar.

De hecho, la teología no es una ciencia muerta, sino viva como la misma fe. El episodio arriba mencionado podría ser interpretado como parte de la dialéctica fructuosa que ha propiciado el clima sinodal, en el que la Iglesia se encuentra. La frase “iglesia de la escucha” no puede ser solo un slogan, en el verdadero diálogo hay preguntas y respuestas de ambas partes, también hay silencios, y se elevan distintas voces.

Para cerrar esta crónica vaticana semanal, también debemos alegrarnos que la iglesia tiene dos nuevos santos (canonizados el día de ayer domingo): Artémides Zatti, un médico salesiano; y Juan Bautista Scalabrini. Por cierto, una denuncia que el papa pronunció espontáneamente durante su homilía fue: “La exclusión de los migrantes es asquerosa, pecaminosa y es criminal”.

***Post data***

Como todos los años, a Roma han llegado sacerdotes de varias partes del mundo para estudiar en alguna de las “Universidades Pontificias”. Encontré uno que comentó que era el primer sacerdote de su diócesis que venía a estudiar. Su difunto obispo nunca quiso enviar a nadie.

“Nos decía” ─cuenta el recién llegado─ “para qué los voy a enviar a Roma, si ustedes no son capaces”.

Seguramente, San Pedro, le ha pedido cuentas.

Por: Ariel Beramendi