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Cristiada llegará a la Argentina en febrero

(Buenos Aires / Argentina) La película Cristiada se estrenará el jueves 21 de febrero en los cines de la Argentina, confirmó la distribuidora Cris Zurutuza a AICA. La película, producida por Dos Corazones Films y dirigida por Dean Wright, fue éxito de taquilla en México y los Estados Unidos y cuenta en escena con intérpretes de la talla de Andy García, Rubén Blades y Eva Longoria, entre otros.

Si bien la fecha podría variar incluso la misma semana en que se fijó su divulgación en el país, la empresa distribuidora considera que el tercer jueves de febrero la película ya estará en cartelera en las cadenas de cine Showcase, Cinemark, Village y alrededor de 40 salas más del interior del país, donde la exhibirán en formato digital (DCP) o en 35 milímetros.

Cristiada (“For Greater Glory”, según su título en inglés) relata la verdadera historia sobre la guerra civil que sacudió a México durante la década del 20 del pasado siglo luego de que el gobierno del presidente Plutarco Elías Calles sancionara e hiciera cumplir una serie de leyes abiertamente anticlericales. La cinta muestra “un apasionado grupo de hombres y mujeres decide arriesgarlo todo por su familia, su fe y el propio futuro de su país”, calificaron desde la distribuidora.

La historia gira en torno a la figura del general Enrique Gorostieta (protagonizado por Andy García), quien enfrenta las peores probabilidades en el conflicto contra un gobierno poderoso e inflexible. Sin embargo, Gorostieta es sacado de su escepticismo por el testimonio de jóvenes idealistas, renegados y, principalmente, un notable adolescente, llamado José Sánchez del Río (beatificado en 2005 por Benedicto XVI).

Las aventuras del filme se desarrollan en el contexto de la verdadera historia, oculta durante mucho tiempo, de la Guerra Cristera en la década de 1920, y en los parajes históricos donde se sucedieron los conflictos armados entre el ejército federal y los rebeldes cristeros. En todo su guión, el film realiza una fuerte defensa de la libertad religiosa, que en algunos sitios y culturas se encuentra restringida.

Breve reseña de la guerra cristera

En tres años de conflicto, la guerra cristera significó la muerte de 90.000 personas de los dos bandos. Cuando finalmente se alcanzó una paz precaria, el miedo a abrir viejas heridas, además de décadas de gobierno al mando del mismo partido, hicieron que las historias más conmovedoras permanecieran ocultas. En este sentido, Cristiada es la primera película importante que vuelve a darle vida a esa historia.

La situación estalló en 1926, cuando el presidente Plutarco Elías Calles, recientemente electo, y que pensaba que la Iglesia Católica era demasiado poderosa en la sociedad mexicana, intensificó las medidas enérgicas que se venían aplicando contra las prácticas religiosas en el territorio.

En junio de 1926, el presidente Calles promulgó la Ley de Reforma del Código Penal, también conocida como la Ley Calles, que restringía fuertemente la libertad religiosa. Los sacerdotes y las monjas, a los que ya se les había negado el derecho a votar, ahora podían ser penados con grandes multas por el mero hecho de vestir sus hábitos, y podían ir presos solamente por ejercitar el derecho a la libertad de expresión, o por criticar el gobierno de cualquier manera.

Al principio, los grupos católicos intentaron luchar contra las brutales restricciones con medios pacíficos. Se realizaron boicots económicos y negociaciones no oficiales, pero todo fue en vano. En agosto de 1926, 400 rebeldes se encerraron en una iglesia de Guadalupe y se batieron en un enfrentamiento armado contra las tropas federales. Se rindieron solo porque se les acabaron las municiones. La muerte de un sacerdote de la parroquia de Guadalupe en medio de la refriega provocó tal furia que muchos hombres y mujeres jóvenes se unieron a la tan motivada resistencia.

Para 1927, el país se había sumergido en una guerra civil fulminante. Los rebeldes, muchos de ellos campesinos, artesanos y estudiantes, contaban con escasas municiones y alimentos, mientras las fuerzas del gobierno tenían grandes arsenales y vastos suministros. Muchos pensaron que el levantamiento sería derrotado con facilidad y con mucha ventaja por las tropas federales, pero a medida que iban surgiendo líderes patriotas del interior, los cristeros dejaban al gobierno boquiabierto una y otra vez con asaltos victoriosos y tácticas brillantes. La batalla se hizo cada vez más virulenta y las atrocidades iban aumentando de ambos lados, con un gran saldo de muertes de civiles.

En 1928, el mandato presidencial de Calles llegaba a su fin, pero el nuevo presidente, Álvaro Obregón, fue asesinado apenas dos semanas después de haber asumido el cargo… Y la guerra siguió. Para entonces, el general Gorostieta ya había unificado las desorganizadas fuerzas rebeldes en un ejército unido y leal de unos 50.000 hombres.

La devoción de los cristeros creció en 1928 cuando José Luis Sánchez, un voluntario de 13 años, fue capturado y asesinado por resistirse a renunciar a su fe. El 2 de junio de 1929, el general Gorostieta hizo el último sacrificio en un enfrentamiento en Jalisco pero, para ese momento, el azote de la guerra había empezado a calmarse.

A lo largo de toda la guerra, Estados Unidos intentó negociar con el gobierno mexicano. Finalmente, el 1 de junio de 1929, el embajador, Dwight Morrow, logró que el sucesor de Calles firmara un tratado de paz que permitiría el regreso de la libertad religiosa en México. Si bien se negó a revocar las leyes promulgadas por Calles, acordó no imponerlas.+