Santa Cruz

Conozcamos la historia de las Reducciones Jesuitas y del Vicariato de Ñuflo de Chávez

Reducciones Jesuíticas en Ñuflo de Chávez San Javier

Texto del padre Reinaldo Brumberger que escribe desde San Javier

El año 1492 los europeos “descubrieron” América, un continente desconocido todavía para ellos. Pronto algunos países empezaron a cruzar frecuentemente el mar, explorar el nuevo continente,. a conquistar las tierras y riquezas y hacerse los dueños de los pueblos originarios como los aztecas, incas…Mucha gente se murió en estas luchas. En América del Sur se asentaron especialmente los Españoles y Portugueses, y por eso se habla en Brasil portugués y en los otros países de América Latina Español.. En el norte de América entraron más los ingleses y por eso allá se habla inglés.

Pronto llegaron también los misioneros de la iglesia católica. Muchas veces era una misión con cruz y espada. Pero hay también alternativas de una evangelización pacifica, y el modelo más conocido son las Reducciones. Las primeras reducciones habían hecho los franciscanos y otras órdenes, pero después los Jesuitas han hecho de esto un sistema eclesial, social y político. Se buscaba las tribus nómadas en la selva y las invitaron a integrarse en los pueblos fijos, las misiones. Todo eso sin soldados y armas. Muchos misioneros perdieron su vida en esta tarea. Ya había reducciones en Paraguay y Argentina antes de las reducciones en Chiquitos.

En Chiquitos – no existía todavía Bolivia – se fundó la primera misión jesuítica 1691 en San Javier– En total eran durante los 75 años hasta la expulsión de los jesuitas el año 1767 10 Reducciones: San Javier, Concepción, San Ignacio, San Rafael, Santa Ana, San Miguel, San José., Santo Corazón, Santiago, San Juan. Mientras en Paraguay y Argentina todas las Reducciones desparecieron y quedaron solamente ruinas, en Chiquitos se mantenían casi todas y podían ser restauradas.

En la diócesis de San Ignacio son cuatro: San Rafael, San Miguel, San José, Santa Ana. En el Vicariato de Ñuflo de Chávez son solamente dos: San Javier y Concepción. Los Obispos franciscanos Madersbacher y Bösl junto con el arquitecto Suizo Hans Roth iniciaron los trabajos de restauración en los años 1970. Y el año 1990 la UNESCO, declaró estos seis templos “patrimonio cultural de la humanidad”.

Cuando el Vicariato Ñuflo de Chávez se fundó el año 1951 Concepción se hizo la sede del Obispado y la Iglesia parroquial se hizo Catedral. ¿Por qué Concepción? ¿ y con el nombre de Ñuflo de Chavez? Desde 1915 Concepción ya era la Capital de la Provincia Ñuflo de Chávez según el militar español que había fundado Santa Cruz el año 1561 cerca de San José.

La pastoral fue entregada a los franciscanos de la Baviera en Alemania. Los dos primeros Obispos eran de la Baviera: Pflaum y Bösl, el tercer y actual es Reimann de Polonia. En Concepción se organizaron los talleres como aserradero, carpintero, mecánica,. tallado… y desde aquí se atendieron las parroquias- tambien varias nuevas – con sus construcciones de iglesia, capillas, colegios, casas parroquiales, casas para las Hermanas. En los talleres ofrecieron también capacitación técnica para jóvenes de todo el Vicariato para los cuales había también un internado. También había esta formación para mujeres de Concepción.

Así tenemos en el Vicariato tres zonas bien marcadas:

1. La zona chiquitana con sus dos reducciones jesuíticas y más tarde las parroquias de San Ramón y San Antonio de Lomerío

2. La zona guaraya: desde el principio 1823 eran misiones franciscanas. Los Franciscanos llegaron desde el colegio de la propaganda fidei en Tarata cerca de Cochabamba. Son las parroquias Ascension, Urubicha, Yaguarú, San Pablo, Salvatierra, Yotaú

3. La zona de las Tierras bajas con su Centro San Julian. El Monseñor Eduardo Bösl, como sacerdote joven, ha fundado la primera parroquia en esta zona: El Fortín Libertad. Pero después había un programa del gobierno de traer gente del Altiplano y se poblaba San Julián y la Brecha Casarabe. Ahora hay las siguientes parroquias en esta zona: San Julián, La Asunta, El Fortín, Cuatro Cañadas, San Martin, El Carmen

Cada zona tiene su propia cultura, idioma originario, costumbres. ….Y como iglesia tendríamos que “inculturarnos” en cada una de estas diferentes culturas: en la liturgia,, religiosidad popular. Idioma…

¿Qué significa eso para la zona chiquitana?

Ningún sacerdote o religiosa que actualmente trabaja en la zona chiquitana habla el idioma de los originarios. Y la gente misma ya no habla, ni siquiera los ancianos. En San Javier actualmente celebramos cada primer domingo del mes una “misa chiquitana” con cantos en chiquitano, una lectura en chiquitano, …..También participa y colabora el cabildo con sus banderas y la música típica.

Especialmente en la Semana Santa se nota que somos pueblo chiquitano: la música típica, las banderas, los caciques con su bando rojo y los bastones, el seco seco, el desclave… el encuentro con Cristo resucitado… y en la fiesta de San Pedro y Pablo son dos días de fiesta con procesión y los yaretuses.

Los primeros misioneros encontraron a varias tribus con una veneración al Dios Piyo y con una máscara que tapa la cara y adornos con las plumas del piyo en la cabeza. Ellos no destruyeron esta costumbre, sino la mantenían y la integraron en la liturgia y en veneración de las imágenes de los grandes “caciques” de la iglesia, Pedro y Pablo. Hay unos 200 bailarines entre hombres, mujeres, jóvenes…y los yaretuses ya son patrimonio inmaterial de Bolivia.

Así la cultura chiquitana está viva todavía en estos dos pueblos Concepción y San Javier. Y en algunos momentos especiales se nota que sabemos celebrar fiestas con aspectos fuertes de fe católica, historia, cultura, música, costumbres.. Obras de suma importancia para toda la humanidad:

-Fundada y organizada por los Jesuitas

-Realizada por el pueblo chiquitano y su cabildo

-restaurada por los franciscanos

-reconocida por la UNESCO como PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANDAD

Chapie Tupax

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Texto publicado en El Mensaje de Ñuflo de Chávez