Internacional

Colonias Urbanas: niños en vacaciones solidarias

Desde 1978, principalmente en verano, las Colonias Urbanas son una alternativa de educación y entretenimiento para pequeños de escasos recursos.

Como cada verano, los chilenos se preparan para sus vacaciones. La mayoría visita balnearios dentro del país; algunos pocos viajan al extranjero. Pero muchos olvidan que un gran número de compatriotas no tiene esa posibilidad. Una carencia que desde 1978 se intenta paliar con las Colonias Urbanas, un programa de la Vicaría de la Pastoral Social y de los Trabajadores.

Agrupadas en parroquias, capillas, sedes sociales, entre otros lugares, las colonias son organizaciones comunitarias que cada año, fundamentalmente entre enero y febrero en diferentes semanas, acompañan a niñas y niños, jóvenes y adultos de escasos recursos a través de equipos de trabajo dirigidos por monitores de 14 a 29 años, quienes realizan diversas actividades recreativas y educativas, además de visitas a museos, piscinas, cines y zoológicos.

De esta forma, el programa se ha transformado en una muy buena alternativa para el verano en sectores de vulnerabilidad social. Así lo reconoce Franco Castillo, monitor en la Parroquia María Misionera de Maipú: “Participo desde 2011. Junto a 35 monitores trabajamos con más de 150 niños. Las colonias reflejan la esperanza de una vida mejor”.

Con sobre un 90% de participación infantil, son alrededor de seis mil los beneficiados durante el año, gracias a la labor de más de mil monitores (colonias de trabajo permanente). Esa cifra se duplica en época de vacaciones, con más de doce mil participantes y dos mil monitores (colonias de trabajo temporal).

Entre quienes han disfrutado de esta iniciativa, Francisca Bahamondes (11 años), de Estación Central, cree que “lo más importante es que hay gente que no puede salir a ninguna parte, y gracias a las Colonias no se queda aburrida en la casa”.

Si bien el programa recibe el aporte de una fundación para las actividades que se desarrollan y algunas veces cuenta con el apoyo de la JUNAEB para desayunos y almuerzos, también los propios monitores realizan esfuerzos generando recursos. “Para ello los fines de semana, durante el año, juntamos algo de plata”, dice Sergio Schenke, monitor de 16 años de la Colonia Villa Feliz de La Florida, quien junto a 40 compañeros trabaja con cerca de 120 niños. “Entregamos el 100% para que tengan un mejor verano”, agregó.