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CELEBRACIÓN DE TODOS LOS SANTOS Y DE LOS FIELES DIFUNTOS

(Tarija) Este 1 de noviembre la Iglesia católica celebra la Fiesta de Todos los Santos y  las familias tarijeñas se preparan para recibir “las almas de sus seres queridos que regresan para visitarlos”.
Mons. Javier del Rio Sendino, Obispo de Tarija recuerda que los Santos, son aquellos que han dado un testimonio de vida y permanecen en la vida de Dios, que son nuestros intercesores y ejemplos de vida.

El 2 de noviembre se recuerda con cariño a los hermanos difuntos que están en Campo Santo es decir en el cementerio, que no están depositados para la corrupción, sino para la resurrección, como lo explica Mons. Javier.

Son muchas las tradiciones que se viven en Tarija, el 1 de noviembre a medio día, es el día de “la llegada de las almas”, las familias preparan una mesa con ofrendas, las ofrendas son los turcos (panes con diferentes figuras), la comida y bebida que más le gusto al ser querido.
La escalera hecha de pan, es uno de los símbolos más representativos e importantes de la mesa ya que por ella el alma de nuestros “muertos” bajara para quedarse durante un día y volverá por la misma para retornar al lado del Señor.

Durante los días 1 y 2 de noviembre las familias visitan los cementerios y adornan las tumbas, nichos, mausoleos y cruces con flores, velas y guirnaldas, participando también de una misa por las almas de los fieles difuntos.

Terminada la visita al cementerio las familias retornan a sus hogares para compartir con sus vecinos y familiares todas las ofrendas preparadas, la comida y la chicha.
Padre Simón Díaz, cuenta que existe una tradición particular que se muestra sobre todo en las comunidades, es la tradición de: “el alma nueva”, así se denomina a la persona que murió en el transcurso del año, los familiares del “alma nueva” deben preparar una gran mesa y repartir todo lo que hay en ella después del  “despacho del alma” que se hace al medio día, del 2 de noviembre.
En Tarija ambas celebraciones están entremezcladas y el Gobierno decreta un feriado nacional el día 2 de noviembre.

Mons. Javier  invita a vivir estos días aspirando la santidad y teniendo como ejemplo a todos los Santos, a su vez tener el recuerdo de nuestros seres queridos, rezando por ellos  y  tenerlos como impulso para pensar en una vida que no se realiza plenamente aquí en la tierra,  sino una vida que existe más allá de la muerte, la esperanza la fe en el misterio de Cristo muerto y resucitado y nuestro amor como virtudes fundamentales del Cristiano.