Cochabamba

Celebración central de Domingo de Ramos en Cochabamba

Dentro la Arquidiócesis de Cochabamba, se dio inicio a la Semana Santa con el tradicional domingo de Ramos, donde la celebración y procesión empezó a la cabeza de nuestro Arzobispo Mons. Oscar Aparicio, en horas de la mañana concentrados en la plazuela Sucre con destino a la Catedral Metropolitana San Sebastián.

Entre los asistentes se presentaron los siguientes colegios: Edmundo Bojanowski a cargo de la escenificación, Santa Ana a cargo de la 1era y 2da lectura, Santa María Micaela, Jesús Fe y Alegría, Pedro Poveda, Santa Elizabeth Seton y Santa Luisa de Marillac, seguido de muchos fieles más mostrando así gran energía y participación en todo el recorrido entre medio de palmas y ramos hasta llegar a la Catedral.

La primera Celebración Eucarística inició a horas 09:00 en exteriores de la Catedral, Mons. Oscar mencionaba en su homilía que también este domingo de Ramos, se celebra la Jornada de la Juventud y los jóvenes están llamados a contemplar los misterios de Dios y seguir a Jesús como discípulos suyos, “hemos reconocido que este Señor sentado en burrito y con toda sencillez y entra victorioso, es el que nos trae la salvación y la vida, es la razón de nuestra vida”, manifestó.

“Por eso queridos hermanos hoy en este domingo de ramos 2016, aparece algo fundamental en este Año Jubilar, pese a un mundo que sigue gritando que se crucifique al Señor, pese a tanta muerte y tanto pecado, aparece el gran amor de Dios y cuanta Misericordia tiene él de nosotros, es el año en el cual necesitamos dejar que el Señor nos ame profundamente.

También hizo bastante énfasis en el Jubileo de la Misericordia, “es el año de la Misericordia, del amor de Dios en el que estamos invitados a romper barreras y amarnos entre nosotros, basta de condenas, basta de enemistades, baste de grandes discursos y reconozcamos que la muerte del Señor y el amor de Dios es aquel que nos viene a salvar a todos y cada uno de nosotros”, concluyó.

Con la bendición de las palmas y ramos la celebración terminó en medio de cantos y jubileo de los fieles asistentes, y a las 12:00 del medio iniciaba la segunda Eucaristía.