Santa Cruz

Casa de acogida Julio Terrazas en Santa Cruz

Con el objetivo de ayudar a los familiares de las personas con cáncer que estén internados en el hospital Oncológico y que llegan de las provincias y de otros departamentos del país, además de migrantes de diferentes países, la Iglesia inauguró la Casa de Acogida Julio Terrazas, ubicada en la calle Madrejón, entre Pari y Roca Coronado, a una cuadra del tercer anillo interno.

Se trata de un edificio cuya construcción, hace más de una década, fue promovida y financiada por monseñor Nicolás Castellanos, mediante la Fundación Hombres Nuevos, destinada a brindar asistencia a los ‘niños carretilleros’, los pequeños que trabajan con sus carretillas en el mercado Abasto como asistentes de la gente que acude a comprar.

Pero como en los últimos años disminuyó la cantidad de estos pequeños obreros en este lugar comercial, hecho que fue ponderado por el arzobispo Sergio Gualberti, la Pastoral Social Caritas (Pasoc) planteó a monseñor Castellanos convertirlo en una casa de acogida para familias de enfermos con cáncer internados en el Oncológico.

El prelado aceptó y la Fundación Hombres Nuevos dispuso su acondicionamiento en el que, con ayuda de mucha gente, se invirtió $us 15.000, según explicó el arquitecto Alfredo Soliz, presidente de esta institución.

“La cesión es gratuita y a perpetuidad”, destacó Soliz.
Previo a la ceremonia de bendición de la casa de acogida, monseñor Sergio Gualberti explicó que en 2012, cuando el cardenal Julio Terrazas cumplió 50 años de vida sacerdotal, se pensó mucho en qué regalarle a la autoridad eclesiástica. Fue entonces que surgió la idea de una casa de acogida que lleve su nombre.

“Es realmente el obsequio más lindo porque esto refleja la obra que él vivió y construyó constantemente, con su predilección de ayuda al pobre, al enfermo, al necesitado”.

En el acto, monseñor Gualberti recordó las palabras de monseñor Castellanos que hizo posible materializar ese anhelo al decir: “Yo entrego esta obra para el nuevo proyecto de solidaridad”.
El arquitecto Soliz explicó a EL DEBER que el inmueble está evaluado en $us 250.000 y tiene 800 metros cuadrados de edificación