Santa Cruz

Cardenal Terrazas pide a los bolivianos unidad y capacidad de ofrecer frutos de paz‏

Unidad y confianza para Bolivia, fue el sentido del mensaje del Cardenal Julio Terrazas de este domingo dejando de lado actitudes que demuestran que todos los bolivianos somos enemigos. Este domingo sexto del tiempo pascual el purpurado boliviano observó con preocupación las diversas situaciones de conflicto que acontecen en Bolivia y que están produciendo una división cada vez más profunda entre bolivianos. 

Enfrentamientos, crímenes, inseguridad, calumnia, lenguajes de rabia y odio que imponen ideas, separan, destruyen y hace que se olvide a Dios y su Palabra que tiene un mensaje extraordinario, afirmó. Refiriendo el sentido de la unidad animó a no perder la confianza en esta valor de la unidad fraterna que debe imponerse a la desunión, “debemos dejar que el Señor nos una, pero no de manera ficticia con pactos que se hacen a la ligera o convenios firmados que se olvidan, sino por la corriente de amor y verdad que debe tener el verdadero creyente”.

Parafraseando el mensaje evangélico: aquel que ama cumple mis mandamientos y yo les doy un mandamiento nuevo, ámense los unos a los otros; se cuestiona si es posible escuchar este mensaje en Bolivia. Al respecto agrega que es necesario que aquellos que están en discrepancias constantes deban hallar soluciones basadas en el deseo y voluntad del amor y el respeto a cada persona en calidad de hijo de Dios. 

“El cristiano está más allá de pequeños pactos de bienestar que pueden firmarse olvidándose el pacto de la vida, paz y justicia”. 

El Cardenal Terrazas animó al pueblo en mayoría cristiano creyente y que por respeto a esa creencia de la mayoría se debe tener la capacidad de aplaudir la paz y la justicia y no de aplaudir las injusticias y maldades que puedan inventarse. Cómo el Padre me ama también yo los amo a ustedes.

Con este mensaje tomado del evangelio proclamado esta jornada el Cardenal Terrazas observó que en este tiempo la palabra –amor- ha sido vulgarizada, materializada, mercantilizada porque en todas partes se habla del amor sin saber realmente en qué consiste. “Jesús no se pasó echando discursos de violencia, de odio de rencor, habló de amor y practicó ese amor….El no es el que atropelló al otro para derribarlo sino que lo elevó a la dignidad de hijo de Dios: no hay amor más grande que dar la vida por los amigos”. 

En su catequesis explicó que esta acción de Dios hacia el hombre no se trata de palabras, sino de una manera de vivir que llega al corazón de la persona, tanto del que está alegre como el que sufre, esta es la amistad que Dios ofrece primero a la persona, sin amistad la vida pierde una dimensión enorme.

“Amigo, es otra palabra que se va perdiendo en nuestros medios, se la resucita de vez en cuando con un mercantilismo exagerado, el amigo verdadero, auténtico es el que se pone a caminar con nosotros hacia la realidad y la alegría del Reino de la vida y de la paz”.

Llamados a dar frutos de vida
Animó a los bautizados a dar testimonio de esta amistad, no ocultarse ni encerrarse siendo más individualistas, beligerantes o permitiendo que se entronicen actitudes de odios y rencores. 

“Amigo, esa palabra hay que tener presente constantemente para evitar lo que acontece en la marcha de nuestro país, esto supone actitudes claras, no hay otra manera de vivir el cristianismo”.

Más adelante refirió que Dios no tiene acepción de personas, por tanto nosotros no podemos hacer diferencia entre nosotros, sino todo lo contrario, tener la capacidad de acercarse a todo lo alejado que está de Dios. 

En ese sentido la primera autoridad eclesial en Bolivia pidió la capacidad de ser verdaderos amigos y amar al hermano como Dios lo pide, comportarse como tales y abrir el corazón y la mente al proyecto de Dios que quiere levantar y no aplastar. Deseo que cesen las represalias y la desunión en nuestra patria con el favor de Dios y la Virgen Maria que en este mes de mayo la iglesia la recuerda de manera especial.