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CARDENAL TERRAZAS: HACER QUE LA FE QUE TENEMOS EN EL CORAZÓN SALGA A NUESTROS LABIOS

El Cardenal Julio Terrazas, Arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz señaló durante su homilía pronunciada el pasado domingo que el Santo Padre quiere que este año toda la Iglesia asuma una responsabilidad muy grande, hacer que la fe que tenemos en el corazón salga hacia nuestros labios y se haga grito de  esperanza para un mundo que cada vez encuentra menos razones para vivir.

Señaló dijo que un desafío muy grande nos ha lanzado el Santo Padre Benedito XVI a partir del 11 de octubre, que nosotros quisiéramos escuchar y no solo escuchar sino proponernos como Iglesia creyente de Santa Cruz una búsqueda de mayor profundidad de nuestra fe, de mayor claridad para hablar de ella y de mayor valentía para proclamarla cuando las fuerzas del mal no quieren  que hablemos del Dios de la bondad, del Dios de la paz.

La fe que no habla con claridad de Cristo puede terminar como una especia de creencia pero nunca aquella que el Señor desea que nosotros le expresemos, destacó.

Explicó que el comienzo del año de la Fe en el día que se inició el Concilio Vaticano II marca aquel acontecimiento  extraordinario que permitió a nuestra Iglesia por lo menos sacudirse de la inercia, de la repetición sin vida y sin alama, de las cosas que nos parecían que debía  hacerse.
“El que está apegado a los bienes materiales, el que piensa que  su dinero o sus propiedades  son dioses intocables  esos jamás lo van a dejar todo y jamás van a pensar tampoco tener un tesoro  en el cielo y no acumular riquezas aquí en la tierra”, dijo.

El evangelio no restringe esta expresión  solo a un sector humano, también son ricos los que piensan que su poder es algo que tienen que ser impuesto por la fuerzas, también es rico  aquel que está totalmente desarticulado de la vida de su pueblo  y busca placeres y solo diversiones, también es rico aquellos que adoran nuevos ídolos y se postran delante de ellos, afirmó.

Aquí está el gran desafío de nuestra fe, ¿cómo aceptamos nosotros el Reino de Dios? ¿Cómo nos imaginamos el reino de Dios?  ¿acaso ha entrado en nuestra vida, es la expresión más clara de nuestras celebraciones? O son solo nuestros pequeños reinitos, el reino del partido, del futbol, del carnaval, de la diversión, el reino de la corrupción; no entra más fácilmente en nuestra conciencia este Reino de Dios que nos pide despojarnos de todo material, espiritual o moral, de aquello que se opone a la vigencia del Reino de Señor construye para nosotros, dijo.

“… en este año a la palabra del Señor que es la que nos ilumina frente a los problemas macabros, problemas trágicos que nos azotan y azotan a nuestra sociedad. La palabra de Dios, esa palabra que es viva y eficaz, más cortante que espada de doble filo, ella pone hasta la raíz del alma y del espíritu la verdad, la vida, ella está en las articulaciones en la medula de cada persona”, puntualizó.