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Cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga: Me siento identificado con su santidad, que ha sido invitado a visitar Honduras

El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, considera que la opción por los pobres de América Latina está encarnada en el que hoy es el Papa Francisco, cabeza de la iglesia Católica, y anunció que los obispos hondureños le reiteraron la invitación que habían hecho a Benedicto XVI de visitar al país.

Desde el Vaticano, el cardenal ha dirigido sus primeras palabras al pueblo hondureño, a través del Canal 48; entrevista que LA TRIBUNA reproduce por su importancia.

PERIODISTA: ¿Qué impresión tiene de todo esto que ha ocurrido en el Vaticano?
ÓSCAR ANDRÉS RODRÍGUEZ MARADIAGA: Es mi segundo cónclave y puedo decirlo con toda alegría que se trata de algo del Espíritu Santo, soldados es lo que quiere el Señor y no lo que quiere el mundo. Se trata de un pastor de la iglesia latinoamericana, signo de los tiempos, a los 50 años del concilio Vaticano II, ¿se imaginaba el mundo tener un Papa de nuestro continente, uno de nuestro pueblo y al mismo tiempo, que se llame Francisco?, este elemento está diciendo que la opción preferencial por los pobres en América Latina se ha asumido siempre, en principio, pero reforzada después del concilio Vaticano II y de la conferencia de Medellín, de Puebla, Santo Domingo y de Aparecida, sigue siendo actual:

PERIODISTA: ¿Cuál es el principal desafío?
OARM: El nombre mismo (del Papa Francisco) ya lo está diciendo, el desafío primordial está muy claro: ¡restaura la Iglesia!, le dijo Cristo Jesús al Papa Francisco y creo que la restauración no es puramente de cuestiones culturales, se trata de transformación, según el camino que nos situó. Allí en su homilía a los cardenales, (el Papa) dijo ¡hay que caminar!, porque no puede ser una Iglesia que se siente a vivir de las rentas o que se siente en sus laureles; en segundo lugar, ¡construir! y, después, profesar o confesar la fe, con el testimonio de los mártires y no olvidar la cruz de Cristo que no es un adorno, lo que es el camino de la salvación. A mi juicio, una nueva evangelización y misión continental son los grandes mensajes.

PERIODISTA –¿Qué representa para la Iglesia Universal un Papa latinoamericano?
OARM: Creo que quiere decir mucho, en primer lugar, la catolicidad. Benedicto XVI hablándonos, precisamente, cuando se dirigió al cuerpo diplomático a principio de año hablaba de la catolicidad, que quiere decir –ciertamente nos está recordando– que la Iglesia no debe quedarse encerrada en un continente, sino que se expande por todo el mundo.

Este momento es importante para América Latina al cual debemos saber responder, con una América Latina cuya catequesis siga adelante. Cuando me encontraba orando en la capilla Paulina y leí Filipenses 1:21 esculpido allá en una placa de mármol del altar, para mí la vida es Cristo, y morir es una ganancia, recordé precisamente que ese fue mi lema de ordenación sacerdotal y es el lema de mi Episcopado, también. Entonces tenemos que hacer lo posible para que todos nuestros bautizados, piensen que para nosotros la vida es Cristo.

PERIODISTA: Usted tiene una estrecha relación con su santidad, ¿cómo lo puede describir en pocas palabras?
OARM: Yo diría que yo me siento identificado con él, en muchos aspectos, en primer lugar, somos miembros de unas comunidades religiosas, él es jesuita, yo salesiano franciscano y, por consiguiente, tenemos mucho en común por ser miembro de una comunidad religiosa, no es un añadido, sino un estilo de vida particular. En segundo lugar, porque nos conocemos no solo desde tiempos, sino también somos hermanos en creación de cardenalatos, ambos fuimos creados cardenales en 2001, cuando Juan Pablo II y luego, especialmente en la conferencia de Aparecida, trabajamos juntos muy intensamente. Él era jefe de la Comisión de Redacción, yo era uno de los miembros de esa comisión y les puedo decir que trabajamos bastante, muchas veces desvelados, para poder llevar adelante un documento del que me siento orgulloso. Luego, su sencillez evangélica, esa cercanía pastoral del pueblo, conozco algunos libros que él ha publicado, son muy bellos y claros; así como nos habla, así él predica, de tal manera que, me siento muy contento.

PERIODISTA: ¿La nueva evangelización podrá rescatar el cristianismo en algunos países europeos?
OARM: Yo creo que no solo se podrá rescatar, en primer lugar, el tema de la pobreza, no solo simplemente es algo retórico, como a veces lo usan algunos; no es tampoco, algo teórico porque no basta. Simplemente, me voy a referir a Cáritas, Cáritas Europea, es una de las más florecientes, pero no se trata de dar cosas, sino de darse uno mismo. Uno de los problemas actuales del mundo, recuerdo habérselo oído al beato Juan Pablo II en una comida que tuvimos, estos eran momentos preciosos de compartir, piensen ustedes que cuando uno tiene una audiencia con el santo padre, a veces es de 20 minutos ó 25 y ya no más, y con una fila grandísima. Sin embargo, una comida con el Papa a veces duraba dos horas, a veces un poco más.

Tuve la dicha de vivir en el Celam, el santo padre nos invitaba a compartir con él en la mañana, hemos intercambiado y siento que el Papa Benedicto XVI, es un hombre de escucha, que conoce al pueblo, la pobreza. El materialismo al cual lleva este capitalismo desordenado, finanzas y de idolatría del dinero, produce (más) materialismo, que el comunismo en el pasado; materialismo que descarta al verdadero Dios, como en las faldas del Monte Sinaí, para servir al becerro de oro y no para escuchar al verdadero Dios.

PERIODISTA: ¿La brecha entre ricos y pobres es abismal?
OARM: Se debe de avanzar y uno de los grandes retos es convencer a este mundo materializado, a este mundo individualista y consumista, de que se puede serenamente y en paz, sin acumular riquezas, llevando una vida serena y austera, porque el consumismo no hace más que hacernos adictos al materialismo. En cambio la persona que vive con lo necesario, es feliz porque no desea mayores cosas y aquí quiero repetir mi Salmo preferido: mis ojos no son altaneros… El que vive en esa sencillez evangélica es sumamente feliz.

PERIODISTA: El cónclave, ¿Cómo se desarrolló?
OARM: Se vivió en una búsqueda grande de oración, en una paz y alegría. Puedo decir, incluso, no es un secreto, el sistema de sonido no estaba muy bueno y había un micrófono, no sé por qué razones estaba fallando y algunos tenían miedo, que por el volumen se pudiera oír afuera y así se faltaba al secreto y entonces se le pidió a un hermano cardenal, a mitad de la sala, que cuando contaran los votos, 1,2 no se oía bien, este hermano simplemente repetía y así todos podían oír bien. Al final, cuando teníamos ya la cena, a la cual nos invitó el santo padre, le regalaron una trompeta de juguete, pero fue un gesto muy bonito para decirles que hubo un clima de fraternidad, incluso de alegría.

PERIODISTA: ¿Tendremos posibilidad que el sumo pontífice visite nuestro país?
OARM: Yo creo que sí, no será tan pronto, porque lógicamente lo que le espera en este momento es un trabajo intenso, ir poco a poco, ir definiendo su gabinete, hay algunos hermanos, que ya han alzado los 75 años, edad en la que tienen que renunciar al servicio, entonces el tendrá que buscar nuevos colaboradores. Sí, es muy seguro que vendrá a Brasil y yo les quiero decir, que le voy a hacer la petición que ya le habíamos hecho todos los obispos de Centroamérica, que camino a Brasil pueda hacer una escala en Panamá, porque así le habíamos escrito al Papa Benedicto, pero no creemos tener tanto éxito, porque suponemos el querrá volver a su tierra, de todas formas se lo vamos a pedir y creo que aceptará la petición, creo que nos visitará en Panamá y posteriormente, cuando él en su plan pastoral, le reiteraremos la petición que ya hicimos a Benedicto todos los obispos hondureños. Eso sí me consta, que tiene la virgencita de Suyapa, porque se la mandé con monseñor Pineda.

PERIODISTA: En algunos medios se habla de influenciar para nombrar al Papa, ¿se podrá influenciar en el desarrollo del cónclave, hacer que uno pueda ganar y otro perder?
OARM: Precisamente, yo voy a recordar, es lógico que un cónclave –en el cual tenemos el secreto– tiene que estimular la fantasía de tantas personas, pero imagínense, quién puede ser el guapo que puede influir en 115 cardenales, que todos tienen su manera de pensar, como si son niños que se les puede decir: ¡vota por este!, ¡vota por el otro! Eso es desconocer lo que es verdaderamente el cónclave. (NA)