Santa Cruz

CARDENAL JULIO POSESIONÓ AL NUEVO VICARIO GENERAL DE LA ARQUIDIÓCESIS DE SANTA CRUZ

En un acto sencillo realizado en su despacho personal, S.E. Cardenal Julio Terrazas en calidad de Arzobispo de Santa Cruz,  posesionó hoy al nuevo Vicario General de la Arquidiócesis el presbítero Ezequiel Pérez, actualmente párroco de San José Obrero y formador del seminario Mayor San Lorenzo.

Del acto de posesión que se realizó la mañana de este lunes 21 de mayo, participaron el Arzobispo Coadjutor Monseñor Sergio Gualberti, El Obispo Auxiliar Monseñor Estanislao, el Vicario saliente P. Robert Flock, el canciller P. Raúl Arrázola y el personal de la Curia.

En sus palabras, el Cardenal Julio agradeció al P. Ezequiel por aceptar esta nueva labor ya que, a decir del Cardenal “no es fácil aceptar esta responsabilidad, a veces ser más fácil se párroco porque se ganan más aplausos. En cambio hay otras responsabilidades que no provocan muchos aplausos pero son las cosas más difíciles” indicó el Arzobispo.

A tiempo de expresarle buenos deseos en el inicio de sus labores, el Cardenal  recordó al P. Ezequiel cuál es el sentido del servicio dentro de la Iglesia “Le deseo al Padre una buena gestión, un buen trabajo y un buen servicio porque aunque represente al Obispo el servicio es a la Iglesia” dijo.

A tiempo de agradecer la nueva responsabilidad, el flamante Vicario, natural de buena Vista, aseguró que pondrá de sí toda la dedicación para ir “de menos a más” en el ejercicio de sus labores “Agradezco a S.E. El Cardenal Julio Terrazas y a todos los Obispos de esta Arquidiócesis por darme este servicio para bien de nuestra Iglesia. Sé que no es un servicio sencillo, hay dificultades que se deben afrontar. Naturalmente yo no he sido preparado para ser Vicario, me preparé para ser sacerdote y trabajar en una parroquia como lo hago ahora, pero siempre he trabajo con  sencillez, con dedicación, tratando de hacer las cosas como el Señor quiere”.

Tras ser posesionado El P. Ezequiel indicó  que uno de sus primeros desafíos es conocer la realidad de la Arquidiócesis y todo lo que significa ser Vicario General, para esta tarea pidió las oraciones  y el apoyo de todo el personal de la Curia y aseguró que este servicio lo hará “con disponibilidad y el deseo de dar lo mejor para mi Iglesia, para nuestra Iglesia” enfatizó.

Por su parte el P. Robert Flock, vicario saliente, hizo notar la importancia de las vocaciones nativas que ha promovido el Cardenal Julio desde su llegada a la Arquidiócesis hace más de 20 años “recuerdo que la primera reflexión del Cardenal Julio cuando llegó tenía que ver  con la promoción de las vocaciones para promover el rostro propio de esta Iglesia y, aquí tenemos una señal de maduración en nuestra Iglesia local porque después de estos años hay un sacerdote propio que ocupa esta responsabilidad (refiriéndose al P. Ezequiel que es Natural de buena Vista, 100 Km. al norte de Santa Cruz).

El Decreto de nombramiento.

P. Robert entregando las llaves del Arzobispado al P. Pérez

El nombramiento se realizó a través del Decreto Arzobispal número 16/12, donde S.E. Cardenal Julio Terrazas Sandóval, en su calidad de Arzobispo de Santa Cruz, ha nombrado al P. Ezequiel Pérez como nuevo Vicario Episcopal para la Arquidiócesis de Santa Cruz que ejercerá sus funciones por el periodo de tres años a partir del 21 de mayo de 2012.

El Decreto Arzobispal aclara que el nombramiento del P. Ezequiel se da en momentos en que la Arquidiócesis de Santa Cruz ha entrado en “una nueva etapa de vida que requiere conversión pastoral para llevar adelante el compromiso de la Misión Permanente con una evangelización que forme auténticos discípulos misioneros al servicio de Cristo y de su Iglesia” (D.A. 16/12).

En ese sentido, dice también el citado decreto, se ha definido actualizar el II Sínodo Arquidiocesano y revitalizar nuestras estructuras pastorales para que respondan con mayor claridad a los retos que enfrentamos: ser Iglesia comunión en medio de crecientes conflictos sociales, ser presencia solidaria de Cristo para innumerables hermanos sufridos, ser misioneros del Reino de Dios con nuestro pueblo hambriento de justicia y sediento de Dios.