Internacional

Cardenal Cubano recibe Galardón para un gran mediador.

(CUBA)El cardenal cubano Jaime Ortega fue condecorado ayer en La Habana con la Orden de la Gran Cruz de Isabel la Católica que le concedió el Gobierno de España. El Arzobispo de La Habana, recibió la distinción de manos del embajador español en Cuba, Manuel Cacho, en un acto celebrado en la residencia del diplomático. A la ceremonia asistieron la jefa del departamento de Asuntos Religiosos del gobernante Partido Comunista de Cuba, Caridad Diego, el Historiador de La Habana, Eusebio Leal, el Nuncio Apostólico en Cuba, Giovanni Angelo Becci, intelectuales y miembros del cuerpo diplomático acreditado en la isla.

El embajador Cacho elogió la figura del cardenal Ortega, así como “su esfuerzo y dedicación” al pueblo cubano. También se refirió al próximo viaje del Papa Benedicto XVI a la isla y expresó su deseo de que esta visita sea “beneficiosa y fructífera” para Cuba. Por su parte, el cardenal Ortega agradeció a España esta distinción en un discurso en el que ensalzó la figura de Isabel la Católica. “Es un honor para mí, que nos enaltece a todos los cubanos” dijo.

Recordamos que Jaime Ortega Alamino, participó como mediador con el Gobierno de Raúl Castro en el proceso que culminó con las excarcelaciones de los presos políticos cubanos del Grupo de los 75, un proceso que finalizó a principios de 2011. La gestión mediadora del cardenal Ortega, logró también disminuir el acoso al grupo opositor Damas de Blanco y abrir nuevos espacios a la Iglesia en la sociedad. Espero “continuar mi misión”, dijo el arzobispo cubano.

Otro resultado de ese diálogo iglesia-estado fue la apertura de una nueva sede para el seminario de San Carlos y San Ambrosio, un centro cultural eclesial y la peregrinación nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, primera desde el triunfo de la revolución en 1959, que comenzó el 8 de agosto del pasado año y terminará el 30 de diciembre en La Habana. También en ese nuevo ambiente se inscribe la peregrinación de religiosos cubanos a la Tierra Santa, encabezada por el cardenal Ortega en agosto pasado, primera desde la instauración del comunismo en la isla.

El dialogo “continúa, en cuanto a los presos, eso es ya un capítulo cerrado, pero hay un dialogo siempre que tiene que ver con la vida de la Iglesia, con su acción pastoral y también con la vida de la nación”, dijo Ortega. Esas pláticas también tienen que ver “con los cambios que se proyectan en Cuba económicos, cambios que la sociedad espera, que el cubano espera y que la Iglesia también ha alentado, apoyado y espera”. La gestión del arzobispo de La Habana quedará ensalzada todavía más si cabe con la visita de Benedicto XVI el próximo mes de abril, cuando se cumplen los 400 años de la aparición de la imagen de la Caridad de Cobre, flotando en las aguas de la Bahía de Nipe, 670 km al este La Habana.

La Orden de Isabel la Católica fue creada en 1815 para premiar a quienes, por sus méritos extraordinarios, hubiesen contribuido de modo relevante al bien de la nación o hubiesen favorecido las relaciones de amistad y cooperación de España con el resto de la comunidad internacional.