Análisis

BOLIVIA NO PUEDE VIVIR ENCLAUSTRADA

Antecedentes

Todos los bolivianos estamos obligados a dedicar un tiempo, así sea pequeño, a reflexionar sobre el enclaustramiento en que vive nuestra Patria. No es posible que los bolivianos durante 132 años no hayamos tenido la capacidad de razonar, plantear y formular una solución al problema marítimo, para volver a las costas del Pacífico.

No olvidemos que nacimos a la vida republicana con una extensa costa marítima, lo que se puede demostrar con el título de propiedad que tiene Bolivia, que fue reconocido por el mismo Chile en los tratados de 1866 y 1874. Por otro lado, estos tratados, firmados entre ambos países, no fueron intangibles para Chile, porque le interesaba la riqueza que encerraba nuestro Litoral, al norte del paralelo 23. Chile sabía que el Litoral era la meta que debía alcanzar para vivir y por eso el gobierno del Mapocho ordenó la invasión a Antofagasta el 14 de febrero de 1879, así comienza el allanamiento a tierras bolivianas ante la sorpresa y asombro de Bolivia.

Ausencia de una estrategia para retornar al mar

Nunca hemos tenido la oportunidad de hacer prevalecer nuestros derechos, todo por no conocer la verdadera historia de nuestro Litoral y pocos han sido los ciudadanos que nos hemos ocupado y dedicado a proponer y buscar soluciones al enclaustramiento que vive Bolivia.

La tradicional ineptitud de la Cancillería boliviana ha llegado a tal extremo que a la fecha no se tiene estrategia y menos una política para negociar una salida al Pacífico con Chile. Esto nos obliga a tener una política internacional bien delineada, firme y única, con la aprobación del pueblo boliviano. Este documento debe ser elaborado por una Constituyente, de tal modo que cualquiera fuese el Gobierno de turno, su doctrina política, posición o color de su tienda, éste el Gobierno obligado a mantener, cumplir con seriedad y responsabilidad, el mandato del pueblo boliviano.

Es necesario revisar el Tratado de 1904

En compatibilidad con las doctrinas modernas del derecho internacional y el reclamo a los gobiernos del mundo, para que sea atendida la demanda marítima de Bolivia, debemos obligar a Chile a aceptar la revisión del Tratado de 1904, sin condiciones, para una salida libre y soberana al Pacífico. Este debe ser el ideario de todo boliviano, al margen del pensar político que cada uno tiene. Organicémonos y conformemos un movimiento, con un solo objetivo: volver a las costas del Pacífico, y obliguemos al usurpador, con las armas de la Justicia y el Derecho Internacional, a devolver nuestro Litoral.

Esta debe ser la tarea principal de todo boliviano y que la Asamblea Constituyente, convocada exclusivamente para este efecto, dé las pautas para solucionar el problema de la mutilación de nuestra soberanía.

Vicios del Tratado de 1904

Uno de los vicios para que el Tratado de 1904 sea anulado es la falta de consentimiento por parte de Bolivia. No olvidemos que Chile obligó a Bolivia, contra su voluntad, a firmar este Tratado a punta de fusil. Por tanto ningún tratado es válido si no existe pleno consentimiento del pueblo, manifestado no sólo por el Parlamento sino por un referéndum o consulta al pueblo, hecho que no ha sucedido y por eso debemos recurrir a la Justicia, así como al Derecho Internacional, para obligar al usurpador a devolver los territorios cedidos por la fuerza.

Otro vicio del Tratado de 1904 es haber obligado a Bolivia a un auto cercenamiento o, mejor dicho, a auto mutilarse territorialmente. Este hecho es de por sí un vicio, porque ningún pueblo puede pactar el cercenamiento y menos puede separarse territorialmente de sus partes vitales. Un tercer vicio que encontramos en el Tratado de 1904 está relacionado con los derechos naturales, que son inalienables, exclusivos y/o privativos. Estos derechos naturales no se los puede tratar como si fueran una cosa mercantil y están fuera de las fuerzas de la demanda y oferta.

El tratado no es intangible porque Chile, después de la firma el 20 de octubre de 1904, ha solicitado a Bolivia un canje territorial que fue pactado el 1 de mayo de 1907. Por lo tanto este cambio en el tratado es la más reciente prueba de que un tratado puede ser revisado cuando afecta a una de las partes. En este caso afectaba a Chile en el Sector de los cerros de Chipapa, Cosca, Alconcha y Cerro volcán Olca, que fue canjeado por otro territorio más al norte, en el sector del cerro Patalani y Alto Panantalla.

Otra prueba sobre que los tratados no son intangibles está en los que han sido firmados en 1866 y 1874 entre Chile y Bolivia, es decir que cualquier tratado es posible de revisar, y si Chile lo ha hecho es porque, así le convenía al Gobierno del Mapocho, en aquellos tiempos.

A todos estos vicios que señalamos debemos anotar el incumplimiento al Tratado de 1904, por parte de Chile, en lo que se refiere al libre comercio y libre tránsito para la mercadería boliviana, en los puertos de Antofagasta, Arica y/o Iquique.

En fin, será una Asamblea Constituyente la que redacte un documento final y presente al tribunal que vea más conveniente, para que Bolivia vuelva a las costas del Pacífico.