Oruro

Bialasik: Tenemos que testimoniar nuestra fe y ser testigos del Señor

La homilía dominical se centró en el pedido a Dios que “aumente la fe”

En un mundo en el que se ataca a quien cree, a la vida y a la familia “tenemos que testimoniar nuestra fe y ser testigos del Señor”, remarcó este domingo el Obispo de Oruro, monseñor Cristóbal Bialasik, en la celebración eucarística realizada en la Catedral orureña.

“Hoy día hay tanto ataque a la familia, tanto ataque a la fe, a la vida del ser humano, hay genocidio en el mundo entero”, señaló monseñor, al puntualizar que frente a “esta realidad tan difícil donde realmente se ataca al que cree, al que sigue al Señor, nosotros tenemos que testimoniar nuestra fe, tenemos que ser testigos del Señor en la vida que Dios nos ha dado”.

La homilía de este domingo se centró en el pedido a Dios que “aumente la fe” para testimoniar con las acciones el amor infinito, puesto que “la fe sin obras es una fe muerta”, señaló el Obispo de Oruro al puntualizar que “la fe siempre debe estar unida a la caridad”.

“A veces las circunstancias de nuestra vida, circunstancias difíciles nos pueden hacer pensar que Dios siempre está lejos, pero Dios está siempre con nosotros”, puntualizó monseñor Bialasik al recordar la obligación de los creyentes de “comunicar la fe, anunciarla a los demás” y dar “testimonio de ésta”.

A su turno, el Arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, manifestó que la “fe es la condición esencial para entender que el Reino de Dios, aún en medio de tantas contradicciones y males, se abre camino en la historia de la humanidad, como nos recuerdan varias parábolas y enseñanzas de Jesús”.

“La palabra de Dios, de este domingo, recoge en una visión más global estas inquietudes, búsquedas y respuestas parciales al indicarnos que para poder dar una respuesta certera a estas preguntas hace falta contar también con la luz de la fe y no sólo con el esfuerzo de la razón”, remarcó monseñor Gualberti.

“Jesús en respuesta al pedido de los apóstoles: ‘Auméntanos la fe’, les hace tomar conciencia de que su fe es demasiado débil y exigua: ‘Si tuvieran fe del tamaño de un granito de mostaza…’. Es suficiente una ‘nada’, como una menuda semillita, para hacer todo, grandes cosas”, expresó monseñor Gualberti, en la misa que celebró en la catedral de Santa Cruz.

El Arzobispo de Santa Cruz indicó que “también nosotros, al igual los apóstoles, tenemos una fe muy débil y necesitamos crecer en la fe, entendida como apertura, fidelidad y confianza duradera en el Señor”.

“El Salmo invita a escuchar la voz del Señor, y el profeta Habacuc incita al pueblo de Israel a saber descubrir su presencia en los circunstancias difíciles por las que está pasando el pueblo de Israel y a esperar con confianza el momento establecido para la intervención salvadora de Dios, porque ‘Él vendrá seguramente y no tardará’. Esta actitud de fe y esperanza puestas en Dios es la que hace justa a una persona y da sentido a su vida: El justo vive por la fe”, remarca monseñor Gualberti.