Análisis

ASALTO A PARQUES NATURALES

Cada vez me santiguo ante las ocupaciones que sufren los parques naturales y las áreas protegidas en Bolivia, poniendo en riesgo el medioambiente y la naturaleza con las funestas consecuencias que se harán sentir en el país, en América y en todo el mundo.

Para acreditar tal afirmación transcribiré algunos párrafos de reportajes, noticias y comentarios de dos periodistas y un experto que tienen conocimiento de los ataques a esos parques y reservas, en la mayoría de los casos por cuenta de ‘colonos’ que poco o nada tienen de tales, puesto que generalmente son cocaleros que más es lo que derriban árboles para ampliar sus cocales y vender madera y leña, o sea para cometer una depredación despiadada.

Me remitiré primero al reportaje del comunicador Roberto Navia (EL DEBER, 14/2/2011), en el que apunta cosas para no creer, como el hecho de que en todo el país solo hay 350 guardabosques para cuidar 182.716 Km2 de las 22 áreas protegidas, o sea uno por cada 522 Km2 que solo disponen de lo elemental para cumplir sus tareas, por tanto es imposible hacer algo efectivo. Fácil deducir que esta falta de personal y de equipos es bien aprovechada por los depredadores que hacen de las suyas por todos lados, principalmente en Amboró, Madidi, Noel Kempff Mercado, Choré e Isiboro Sécure. Según Navia, fuera de tumbar árboles centenarios están cazando y pescando sin respetar épocas de veda ni especies en extinción, por eso cada vez es más difícil para los lugareños toparse en los montes con urinas, jochis, tigres y otros animales, y en los ríos con peces como el pacú, el surubí y el tucunaré que antes abundaban. 

‘Lotean el Parque Nacional Amboró’ fue la infeliz noticia que envió de Comarapa hace cinco días la periodista Dery Cardona; dijo que el encargado de cuidarlo, Apolinar Marreño, señaló que gente de Cochabamba, Sucre y Potosí abría caminos, chaqueaba, cortaba madera y loteaba, consumando la ocupación, una más de las tantas que se vienen cometiendo desde hace años.
También me permito reproducir partes de un artículo del médico veterinario Juan Renjifo: “El Tipnis (…) es un maravilloso bioma irrigado por los ríos Moleto, Ichoa, Sécure, Isiboro (…), que descargan sus aguas en el Mamoré y es hábitat de una biodiversidad increíble; parece un paraíso terrenal con rica fauna y flora, donde (…) humanos y animales encontraron refugio”. …”La Reserva Forestal de Choré en vez de generar humedad ahora genera humo” y de este lugar y de otros “los habitantes nativos son desplazados (…) como los ayoreos y yuquis, condenados a la extinción o a vivir como mendigos en las ciudades”. El clamor del Dr. Renjifo estaba ligado al problema surgido por la terquedad del Gobierno de partir en dos el Tipnis para contento de los cocaleros y de Brasil, y para desgracia de los 11.000 indígenas dueños de esa región.

Ya se sabe del poder de los cocaleros dentro del partido gobernante pero, ¿se llegará al extremo de tolerar que den el tiro de gracia a los parques y reservas naturales, de paso liquidando en gran medida el ecosistema sudamericano?