Análisis

Alexander Terrazas: “El Gobierno de Evo Morales persigue a los periodistas”

 

 

El título de este artículo me atrevo a lanzar en momentos en que la libertad de prensa y expresión son amenazadas constantemente por el Gobierno del presidente Evo Morales, cuyo Jefe de Estado calificó a los periodistas y medios de comunicación como sus principales enemigos cuando juró por primera vez en 2006.

 

Han pasado 10 años de la asunción en el poder y como lo vaticinó al principio, Morales y sus colaboradores han atacado permanentemente a la prensa. De hecho, han promovido la redacción de leyes limitativas de la libertad de expresión como la Ley de Telecomunicaciones, la Ley contra el Racismo y toda Forma de Discriminación en cuyas disposiciones intentaban imponer la censura previa en el ejercicio periodístico, el cierre de medios y la cárcel para periodistas. En rechazo a la ley antirracista impulsada por el Gobierno, los periódicos de todo el país publicaron su portada en blanco únicamente con el mensaje “Sin libertad de expresión no hay democracia”.

 

Después de ese intento fallido por acallar las voces, el Gobierno ha impulsado una severa campaña de desprestigio para vincular a los medios de comunicación con empresarios privados y opositores políticos al régimen de Morales.

Los operadores del Poder tomaron algunos medios de comunicación y así empezó otro capítulo dentro de la democracia boliviana dirigida por oscuros intereses del Gobierno. Los medios de comunicación que han resistido a la penetración de agentes del Poder son constantemente amenazados con asfixia económica por el recorte de la tanda publicitaria estatal. De hecho, algunos medios y periodistas, como El Diario y la Prensa han quebrado económicamente, otros como Cadena A, PAT, Erbol y ANF han tenido que despedir a periodistas prestigiosos por no comulgar con la línea editorial y por opinar en contra de los intereses del Gobierno.

 

Otros de los recientes embates han sido las sindicaciones del ministro de Gobierno Juan Ramón Quintana, quien ha calificado a los medios de comunicación más ‘prestigiosos’ de Bolivia de formar parte del ‘cartel de la mentira’, supuestamente por difamar y atacar el proceso de cambio que lleva adelante el Presidente Morales. Después de este impase con la prensa, el Jefe de Estado, a título personal, ha iniciado un proceso penal contra el periodista Humberto Vacaflor, que ganó el premio Libertad en mérito a su destacada trayectoria profesional en el periodismo. Sin embargo, Morales sin respetar la Ley de Imprenta que rige a los periodistas, le inició un juicio por vía ordinaria, acusándolo de calumnias e injurias.

Dios salve a los periodistas!

 

*El autor es periodista y diplomado en el Tecnológico de Monterrey, México