Análisis

A URKUPIÑA EN POS DE MILAGROS

Cada año que transcurre, mi fe sencilla se acrecienta en la milagrosa Virgen de Urkupiña que se venera en Cochabamba, más exactamente en Quillacollo donde atiende la Madre de Dios, especialista en prodigios económicos y de salud.

Esta vez, la Mamita me demostró su poder anticipándome una pequeña parte de la lista de milagros que le solicité, pues enterneció el corazón de mi pariente espiritual quien accedió fácilmente a mi pedido de ampliación de crédito para viajar a Cochabamba en su compañía, pues deseaba bailar en la entrada de Urkupiña, evento folklórico que incentiva la fe.

Este préstamo se sumará al que me concedió la cholita nacida en Quillacollo con motivo del Carnaval de Oruro donde bailamos y también rezamos a los pies de la Virgencita del Socavón.

Cuando vi en mis trémulas manos los 3 mil dólares (suma de la ampliación del préstamo) me emocioné hasta las lágrimas y le juré que le cancelaría todo junto pues confiaba en nuestra Virgencita de Urkupiña a quien le pediría un milagro de mayor monto; la cholita cochabambina me permitió besarle las manos y me dijo: “ya hablaremos en el templo de San Ildefonso, residencia de la Virgen ante quien jurará cancelarme todo lo que me debe usted, compadre”.

Para ahorrar “nuestro” dinero propuse a mi transportadora oficial viajar hasta Cochabamba en mi motocicleta Harley Davidson e iniciamos el viaje a la capital del Rocha River no sin antes bautizar este raid como “Raid Polleras al Viento en Honor a la Mamitay de Urkupiña 2012”.

Para evitar malas interpretaciones, yo me hospedé en el Hotel Colón, propiedad de mis parientes yugoeslavos Matulic y Macacha lo hizo en la Pensión Aroma aunque ambos sabíamos que no dormiríamos en Cochabamba porque el objetivo de nuestro viaje era rezar y bailar, bailar y rezar en Quillacollo, sede oficial de la Virgen de Urkupiña y cuna de mi comadre la señora Macacha Gandarillas viuda de Racacha.

Llegamos al templo para saludar a la Virgencita de Urkupiña y no pude evitar unos lagrimones al cantarle esas estrofas del peregrino: “a vuestros pies, Madre, llega un infeliz, cargado de angustias y de penas mil…” A continuación, mi comadre me llevó ante el altar y me hizo jurar ante la Virgen que yo me comprometía a pagarle en dólares, moneda nacional o euros los dineros que yo le adeudaba, salvo fallecimiento repentino que se produjera mientras bailaba con ella. Después de tal ceremonia, me dejó hablar a solas con la Virgencita a quien le entregué mi pliego de peticiones que es secreto porque contiene milagros referentes a la política actual y que si los publicara me podrían causar daños físicos y económicos, no sólo a mí, sino a mi comadre cochabambina que es mi protectora y a mis parientes. Sólo puedo contar a mis lectores que mis quejas a la Virgen de Urkupiña dicen que el señor Evo nos ha prometido felicidad y riqueza el año 2025 y que tal fecha me parece muy lejana porque ya estoy muy viejito.